miércoles, 7 de mayo de 2008

7 de Mayo 2008

Estoy sano. Confirmado. Ayer a eso de las 11 de la mañana más o menos me confirmaron que las pruebas que me habían hecho no indicaban nada malo. No quedaba ni rastro de H. Por fin. Parece que se ha cansado de su pisito durante el último año y pico y ha decidido mudarse. Quizá no podía pagar la hipoteca. Mi cuerpo es terreno de primera calidad. Vendría a ser como Pedralbes. Por eso no ha podido aguantar y se ha largado. Lo único malo es que compadezco al que le vaya a alojar a partir de ahora. Pobre del casero que le de cobijo. No sabe lo que le queda por sufrir para conseguir echarlo.
La doctora me ha dicho que quedan los resultados de la última prueba que me hice, pero que viendo los de las que ya han salido me podía asegurar que estaba curado. Pensaba que me sentiría exultante. Completamente eufórico, pero no es así. Me encuentro triste. Como si me diera por fin el gran bajón. En lugar del gran subidón, tengo la sensación de haber tenido como una liberación y una necesidad de aguantar la respiración que me hace pensar que estoy completamente derrotado. Estoy desganado. Tampoco quiero ponerme melodramático, porque a ver si los que leáis esto vais a pensar que estoy a punto de tirarme por el balcón, no es eso, pero sí que es cierto que puedo decir que es la vez que más desanimado o cabizbajo me encuentro. Y creo que no debería ser así.
Supongo que lo fácil sería pensar que tengo que estar eufórico, saltando de alegría y esas cosas, pero qué va. No sé si también es porque se me junta mucha carga en la uni, la presión de querer sacar buenas notas, de a pesar de que me lo paso bien estudiando, pensar que sólo soy un estudiante y que tengo la vida en tiempo muerto hasta dentro de un año y medio en que acabe la carrera. Quizá me hace pensar que no sólo la enfermedad me ha parado en seco la vida. Quizá también he contribuido yo a frenar la progresión que todo el mundo está teniendo. No sé qué me pasa. Estoy un poco tristón y a la vez irascible. Y me fastidia que siempre se acaba materializando esta irascibilidad en la persona que tengo al lado a todas horas. Me fastidia mucho por ella, porque lo está pasando mal por mi culpa. Y eso no debería ser así.
Creo que no acostumbro a comprotarme de forma egoista, al contrario, creo que intento siempre hacer cosas por los demás y me gusta estar pendiente de los que me importan, pero ahora mismo no me estoy portando así. Estoy demasiado encerrado en mí mismo y no veo el final de todo esto. Me he sumido en un poz más grande del que realmente es. Porque en teoría del tunel ya he salido. Ahora debería empezar a ver al luz y no estar relamiéndome las heridas. En cambio aquí sigo, sin tener la sensación de que nada haya cambiado. Y ya han pasado 24 horas desde las buenas noticias. No sé cuánto me llevará asimilarlo. Leí hace poco en un libro sobre un tío que tuvo cancer que a él le costó 6 horas darse cuenta de que le habían dicho que ya estaba curado. Yo no es que me haya quedado atontado, he asimilado que estoy bien. Lo que no consigo quitarme de encima es esta sensación de que la vida se me ha cortado por la mitad y de que este frenazo me está haciendo daño. No físico, pero sí a nivel de bienestar mental y de felicidad.
No quiero decir que no sea feliz. Tengo motivos suficientes para ser la persona más feliz del mundo, basicamente por lso que me rodean y me quieren. Simplemente por no fallarles a ellos ya sería el tío más alegre de la historia, pero no es éso. No sé que es, pero noto que las cosas no van bien. Como si una losa estuviera sobre mi cabeza y fuera a caerse encima mio a la que menos me lo espero.
Puede que sea simple pesimismo. Como si a pesar de saber que estoy bien todavía tuviera una pequeña sospecha de que la cosa se puede torcer. Para que algo se tuerza sólo hace falta que esté recto, eso es una evidencia, pero hay vidas en las que las cosas se tuercen más facilmente que en otras. espero que la mía sea de las que resisten. De hecho creo que la mía no es de las que tienden a torcerse, pero mi alma no se ha dado cuenta todavía. Supongo que será un proceso largo. Como el de mi recuperación física.
Sigo teniendo partes de mi cuerpo bastante hinchadas. Y no me refiero a la hinchazón que se produce al ver a Jessica Biel ligera de ropa. Las manos y las piernas siguen bastante infladas. Al menos la cara ya va cobrando su forma habitual. Las cejas me empiezan a salir. Y cuando me miro al espejo ya me voy reconociendo más. Ha sido un año de mirar a otro cuando me afeitaba. Y eso se hace duro. Quizá eso también contribuya a mi estado de extrañeza. Estoy como si no estuviera en mí. Como si ahora fuera otro shock recobrar mi vida. Recobrar mi antiguo cuerpo. Mi careto de siempre, que aunque fuera feo es el mío de toda la vida y algo de aprecio siempre le coges.
Hoy me estoy enrollando y tengo la impresión de que podría estar 3 días escribiendo sin parar dándole vueltas a lo mismo. Voy a parar porque además tengo que hacer muchas cosas de la uni. Pero ese es otro problema, mi abatimiento incluso me afecta a la predisposición de hacer lso trabajos que tengo que hacer. Por mucho que me gusten, me suponen una montaña. Y hace unos meses no era así. En fin, que ya seguiré escribiendo.
Celebradlo por mí. ¡Ya no estoy enfermo!
Gracias por leerme.

lunes, 21 de abril de 2008

21 de Abril 2008

Estoy en un punto donde creo que ahora no voy ni hacia adelante ni hacia atrás. Como si hubiera mejorado mucho de golpe pero me encontrara estancado. Supongo que es lógico que de encontrarme fatal, pasara a encontrarme un poco mejor y yo lo considerara todo un logro, así que de encontrarme ligeramente bien a encontrarme un pelín mejor no hay tanta diferencia como de encontrarme mal a no encontrarme tan mal. Me estoy liando, pero en resumidad cuentas lo que rpetendo decir es que no siempre los mismos progresos se perciben como si el adelanto fuera el mismo.
Por eso mismo a pesar de estar contento porque no estoy hecho un muerto viviente, ando resignado pensando que la recuperación plena va para largo. Aunque sea apreciable que me encuentro bastante mejor que en lso últimos tiempos, ¡sólo faltaría! el problema ahora es hacerse a la idea de que no va a ser tan fácil como pensaba. Pero todo llega. Y a las pruebas me remito. Qué lejos queda ese 7 de agosto del 2007, cuando empecé en la quimio.
Hoy he ido al hospital a hacerme otra prueba. El miércoles pasado también fui, pero no al Hospital del Mar, así que no fue la misma sensación. Hoy he vuelto a pisar la sala donde me ponían la quimio y he sentido miedo de nuevo. Más que miedo ha sido angustia. No ha sido miedo y asco, y no ha sido en las Vegas,así que estad tranquilos. Simplemente ha sido angustia al escuchar de n uevo los pitidos de las máquinas por donde nos meten los fármacos. Me sube algo ahora mismo por la gargante sólo de escribir estas líneas. Tardaré en poder pensar en ello y no ponerme malo.
Las sensaciones han sido contradictorias. Estaba alegre pero a la vez triste. Sobre todo triste, y es que creo que mi relación con los hospitales y ano volverá a ser nunca la misma. la normalidad con la que puede entrar cualquiera que no ha tenido un percancer grave en un centro hospitalario se pierde cuando tienes que pasar tanto tiempo allí metido. Cuando tienes que sufrir tanto allí dentro. Ya nada es igual. Aunque tampoco pretendo que sea igual. De hecho me da absolutamente igual, yo sólo espero ponerme bien del todo y rezar para que no vuelva a tener que ir a un hospital. Ni por mí ni por nadie a quien quiera, ya sea familia o amigos. Ojalá que sólo tenga que ir al hospital a recoger a mi enfermera favorita si algún día se va en metro a trabajar, cosa bastante improbable, pero nunca se sabe.
Por otro lado aprovecho para anunciar que como cada día escribo menos en este blog dedicado a mi inolvidable H, he decidido abrir otro donde iré escribiendo cosas más alegres, cuentos, literatura, poemas, chorradas y todo lo que se me vaya ocurriendo. En principio lo quiero dedicar a mi vertiente más literata, pero como ya m conocéis de la seriedad al cachondeo en mi no hay mucha diferencia, así que es posible que leáis tonterías de vez en cuando.
La dirección está en la parte derecha, debajo de donde salen los ficheros y mi nombre, pero por si hay algún ciego, os la pongo aquí: www.elescritor10.blogspot.com
Leedme mucho, que a ver si alguna editorial se da cuenta y me ficha.

miércoles, 9 de abril de 2008

9 de Abril 2008

Tengo muchas ganas de que me hagan las pruebas. De que me den los resultados. De recibir la noticia que me quite esta losa de encima. De sentirme libre de verdad. Aunque a veces dejo de pensar en todo eso y es como si pretendiera abstraerme del tiempo. Hacer que no pasara y se detuviera aquí. Quizá es por miedo a que lo que me digan no sea lo que espero encontrar. Desde luego que soy optimista, no tengo motivos para no serlo o para esperar unso resultados desfavorables, pero como ya llevo días comentando y algunos comentarios vuestros también han hecho hincapié, es normal que después de todo siga teniendo miedo.
Por eso a veces quiero que me lohagan todo y olvidarme definitivamente de todo, pero por otro lado como ahora no me ponen quimio y me empiezo a encontrar mejor fisicamente, es como si quisiera que este justo instante en el que me encuentro aquí escribiendo, que no me duele nada y que sé que no me van a maltratar más de momento, no quisiera que se desvaneciera nunca. Está claro que es puro y genuino miedo. Pero habrá que afrontarlo todo. Y rezar para que la cosa no vaya a peor.
También he pensado que me encontraré raro en mi búsqueda de la vida que perdí este pasado año. No creo que me cueste recuperarla, pero el proceso puede ser extraño. Un año da para acostumbrarse mucho, incluso a lo malo, así que conseguir olvidar a H es probable que me cueste. Y cuando lo logre puede que me sea raro vivir sin él. No porque sea peor, al contrario, pero esa mejoría se hará extraña después de haber pasado todo lo que me ha tocado pasar.
Escribo cosas y siento como si estuviera filosofando tonterías sin valor, o me repitiera hasta la saciedad. La cuestión es que por suerte me empiezo a encontrar mejor. Y me voy reencontrando conmigo mismo, que es lo más importante, porque aunque haya cambiado, eso ya se verá, lo que hay dentro de mí sigue siendo lo mismo. Aunque con unas cuantas celulas menos y un habitante expulsado. Jódete H.

domingo, 6 de abril de 2008

6 de Abril 2008

Poco a poco voy encontrando mi sitio en el mundo. No sé si es una nueva vida o rengancharse a una antigua de la que ya casi ni te acordabas, pero que habías echado de menos con todas tus fuerzas. Trato de considerarme plenamente como una persona normal, pero es lógico que todavía me cueste un poco. He pasado mucho. Todavía lo estoy pasando.
Pero tampoco pretendo dramatizar. Soy muy dado a hacer un drama de todo cuando me pongo a escribir y alguna vez me ha pasado que al releer loque escribo por aquí me parece más terrible de lo que realmente ha sido. Con esto no trato de decir que lo esté haciendo aquí es literatura. O quizá es que realmente es cierto que a toro pasado todo se ve más fácil. Espero verlo todo más fácil aún lo más rápido posible.
Mañana vuelvo a la universidad después de una semanita de perrear en casa. No os alarmeis, este perreo no ha sido a costa de Daddy Yanki , eso lo dejo para los regetontos, yo sigo fiel al rap. Ha sio un dejar pasar el tiempo sin hacer nada más que estar en casa con la tranquilidad del que se empieza a encontrar mejor, del que sabe que se está reencontrando a sí mismo. Vuelvo a sentir placer escribiendo y ahora parece que tengo energía para ello. He retomado una novela que tenía a medias y he reescrito la otra que ya tenía acabada. Le he sacado muchos peros a la antigua y he empezado a enviarla a agentes literarios. Uno de ellos me dijo el otro día que se la enviara entera y que lo estudiarían. Supongo que me dirán nones, pero al menos hay que intentarlo. Mientras tanto me divierto escribiendo la segunda. Creo que será más movida que la primera.
Después de una semana sin tocar este blog, me doy cuenta que poco a poco la razón de ser de estas líneas va muriendo en ella misma. Para mi alegría. Porque a medida que se apaga la fuerza que me traía por aquí a escribir lo que sentía, se enciende otra en el día a día que me empuja a vivir más y más. Porque de eso se trata, de sentirse vivo. Y ahora quiero sentirme más vivo que nunca. No dejar pasar el tiempo en ningun momento. Aprovecharlo al máximo y saber que cada instante es único.
Todo el mundo debe pensar que vivir una mala experiencia es reconfortante porque es posible que madures como persona, (aunque evidentemente no sea reconfortante vivir la propia mala experiencia en sí). Yo no sé si he madurado o no, pero sí noto que mi concepción de la vida ha variado ligeramente. No estoy dispuesto a que nada pase por mi lado y no trate de cogerlo. Voy a hacer todo lo posible por aprovechar todo lo que se me acerque, no dejar pasar ni una, no quedarme dormido. Buscar la esencia de todo. Quiero ser feliz todos y cada uno de los días que me quedan de vida.
Ya he pasado demasiados días infelices este año.

miércoles, 26 de marzo de 2008

26 de Marzo 2008

Hay días que son movidos y te los comes sin darte cuenta. Hoy ha sido uno de esos. He tenido dos exámenes, he ido y venido de la uni, me han llamado de la mutua para que les envíe un informe del hospital, tengo que llamar al hospital y otro día ir a buscar el informe para enviarlo, me han llamado de mi anterior curro por si ya estaba bien para volver, luego he llamado a mi exjefe para decirle que me habían llamado y explicarle que todavía no estoy a tope. En fin, que he estado estresado al máximo y mi pobre cuerpo se resiente.
Aunque si soy sincero conmigo mismo la verdad es que cuando estoy así de ocupado, de liado sin pensar mucho se me pasa el día y los dolores no están tan presentes como si me tiro todo el día tumbado en el sofá lamiéndome las heridas. La putada es que cuando no tengo obligaciones me cuesta mucho arranacarme para no estar tirado sin hacer nada, pero es porque las fuerzas no dan más de sí y es muy duro intentar siempre buscar fuerzas donde no las hay.
Quizá ando un poco hipocondríaco como dice David, pero no tengo buenas sensaciones. Puede que sea pesimismo injustificado, es probable, pero hasta que no tenga los resultados sobre la mesa no seré nadie. Me estoy dando cuenta de que soy un resultadista. Soy un Capello cualquiera¡¡¡ Esperemos que mi jogo bonito no pase a mejor vida y cuando pueda volver a calzarme las botas pueda meter algún pase de gol decente, que es lo mío. El noble arte de la asistencia. Lo que Magic elevó a la categoría de arte y Jordan jamás supo lo que era. Pero él tenía una linea de bambas. Y aún dudan quién es el mejor de la historia.
Tengo ganas de que llegue el viernes y me sienta un poquito más libre. Lo mío es liberarme paso a paso. Me voy quitando cadenas de encima a medida que pasan días y me encuentro mejor o la cabeza se va asentando, porque lo que está claro es que ha sido un año muy duro y que no será fácil quitarme de la mente todo lo que me ha pasado (o está pasando) así que también es lógico que no ande muy centrado y con miedos e inseguridades. Trato de verlo desde todos los ángulos posibles y en algunos tiene explicación y en otros no, pero sé que es un proceso lento y eso que hablo de hacerme de nuevo a la vida que tenía antes. a la vida de la gente normal y sana, pues es posible que me cueste un tiempo. El miedo es jodido y tener miedo forma parte de las personas. Igual que la envidia o echarle las culpas al de al lado. Son cosas que hacemos las personas. Y yo tengo miedo porque cabe la posibilidad de que no esté curado todavía. Eso sería un gran palo, pero aunque creo que hay muchas posibilidades de que esté curado del todo... siempre hay un %, aunque sea pequeño, pero existente, de que H resista como buen cabrón que es.

martes, 25 de marzo de 2008

25 de Marzo 2008

Ya ha pasado la Semana Santa y hoy he empezado los exámenes. He estado estudiando todos los días y no he ido a ninguna parte. Tampoco es que me apeteciera demasiado porque no me he encontrado muy fino. Parece ser que se guardaban lo más duro para la despedida y me han roto por completo. Se ve que el bombazo final es de los que te destrozan definitivamente para que los lleves en tus pensamientos mucho tiempo a pesar de que no pases por el hospital.
Supongo que se debe a que ahora ya estoy en las últimas y que no aguanto nada. Las fuerzas escasean y mis pobres venas ya estan más destrozadas que Bagdad. Tengo las manos muy hinchadas y la muñeca izquierda casi no puedo doblarla. Las tres últimas sesiones me las han puesto en la mano izquierda porque ya no había manera de encontrarme las venas penetrables en ninguna parte del cuerpo. Por eso ahora lo acusan, pobrecillas ellas, que han tenido que soportar todo el peso del 2008 en sus cañerías.
Por el resto de cosas tampoco es que ande demasiado espabilado. No sé si es simple pesismismo o miedo a que me digan que la pesadilla no ha terminado, pero estoy dándole vueltas a la cabeza y me duelen algunas partes del cuello y del pecho. No sé si H se ha hecho fuerte de nuevo o no ha acabado de morir. De hecho estoy pensando que necesito que me hagan las pruebas ya porque cada día que pasa me planteo más seriamente si estoy o no definitivamente curado. Es una necesidad imperiosa saber o no si sigo siendo un enfermo o estoy sano como una lechuga.
Sé que la afición me dirá que son paranoias del hombre enfermo y que no tengo que preocuparme, pero me preocupo porque a pesar de que ya he acabado la quimio, no acabo de encontrarme bien. Es pronto, lo sé, y tengo que dejar pasar el tiempo para recuperarme, pero es que tengo tantas ganas de hacer vida normal, de jugar a futbo de salir por ahí hasta que el cuerpo aguante... en fin, que aún me queda esperar a coger el tono físico. Estoy como Ronaldinho, para que nos entendamos, fuera de forma.
Había pensado que me podía pasar que después de toda la tensión y las ganas de acabar, me viniera el bajón mental al hacer la última sesión. No me ha pasado exactamente eso, pero ha sido más que nada porque el bajón ha sido físico. Estoy mucho más cansado que normalmente y me duelen los brazos y las manos más que de costumbre. Esta vez es mental, pese a que también se ha barajado la posibilidad de que me estuviera haciendo el fuerte para aguantar como fuera y que una vez que he llegado a la meta me he desfondado siendo consciente de que ya no hay que hacer más esfuerzos. El problema es que todavía hay que aguantar.
Por lo menos tengo que aguantar hasta que me digan si ya soy una persona sana o un enfermo de por vida. También me ronda por la cabeza la opción de que una vez que te aparece una enfermeda de este tipo existe la posibilidad de que se sea más propenso a que se reproduzcan en otras partes del cuerpo. Ya sé que es una tontería pensarlo, pero en mi situación es fácil pensar tonterías. De hecho es más fácil pensar tonterías que cosas cuerdas. Aunque es probable que eso ya me sucediera antes de H.

martes, 18 de marzo de 2008

18 de Marzo 2008

¡No he llorado! Ha sido un día grande pero las lágrimas no han aparecido por mis ojos verdes, así que eso significa que no he llorado. Tampoco he vomitado, por lo que igual habría que pensar que está todo relacionado y que la mente hace milagros. De hecho hoy me daba igual lo que me pasara. Simplemente quería que me dijeran que estaba bien. Lo malo es que eso no me lo han dicho, pero al menos me han asegurado que durante el siguiente mes voy a estar alejado del hospital. Muy alejado. Bueno, no me han dicho que estoy ni bien ni mal, que esperemos a las siguientes pruebas.
En vistas de que el sector más ultra de la afición anti H ya quiere cerrarme el chiringuito, os voy a poner en aviso que aún estaré escribiendo unos días por aquí. Le he tomado cariño a las puestas de sol que se ven desde esta terraza. Así que como ni mucho menos me encuentro recuperado del todo aún daré un poco más la paliza por estos lugares. De hecho hasta que no me digan esa gran frase que estoy loco por escuchar no voy a estar tranquilo del todo. Por eso supongo que no he llorado, porque aún me siento enfermo. Necesito escuchar: "ya no hay ni rastro de H, estás curado". Y preparad los kleenex para ese día. El 6 de mayo.
Antes habré tenido que pasar 3 pruebas más desde el 16 de abril hasta principios de mayo. Pecata minuta. A esas alturas ya me sentiré casi casi liberado y H no será más que un mal recuerdo, como Koeman en Wembley. O Desailly en Atenas. Uy no, que ese era bueno.
Es muy curioso que no solamente no he potado hoy, algo que no pasaba desde la cuarta sesión, además no me encontrado fatal al llegar a casa. No es que me encontrara como una rosa, pero sí que estaba mucho mejor que los últimos meses. ¿El poder de la mente de nuevo? A ver si al final le quito el puesto a Anthony Blake.
Me sigue doliendo la barriga, pero es algo superable. Espero que mañana ya no sea más que una sombra de hoy y casi pueda irme a correr los 3000 obstáculos. Me mola esa prueba y los pobres etiopes que parece que se romperán un tobillo en el próximo salto. Supongo que aún me costará unos días empezar a tener buenas sensaciones, pero hoy he notado que todo está cambiando. Las señales me han acompañado todo el día. Yo mismo estaba distinto. Le he dicho casi hasta a la de la limpieza que era mi útimo día. Sólo me ha faltado coger un megáfono. Quizá en la siguiente visita.
Ya he avisado que el final definitivo lo marcarán las palabras de la doctora, pero voy a vivir este mes como el reencuentro con la vida de las personas normales. Hoy me despido del mundo de los enfermos, o esa es mi intención, aunque sepa que mi adiós definitivo no seré yo el que lo marque, sinó los resultados del 6 de mayo.
Para los que temáis por mi adiós al mundillo de los blogs, podeis respirar tranquilos porque el tito Marcos tiene en mente una nueva creación para satisfacer vuestra ansia de letras. No tengo muy claro si hacer un nuevo blog donde meta caña en plan literatura y cuelgue las cosillas que vaya escribiendo: cuentos, poemas y adelantos o ideas sobre las novelas con las que ando liado, o seguir en la línea de este y escribir un poco sobre todo lo que se me pase por la cabeza intentado sacarle punta a lo que sea. Ambos me dan miedo porque si no tienes nada específico que decir es fácil que la gente se aburra de lo que escribes. Me gusta que me lean y no me molaría que me dejarais sólo con el teclado y mis ganas de beberme un ballantine's. Así que dejo en vuestras manos el futuro de un nuevo blog. Se aceptan votaciones o sugerencias, pero ya sabéis que sobre todo me muevo entra las dos opciones que os he dicho.
Esto es todo por hoy. Tengo que irme porque dentro de 7 días tengo el primer examen pero no me apetece nada estudiar, pese a la fama de empollón que me he granjeado. De momento ya tengo una aprobada con un 7'5 y otra que no tengo que ir al examen y el profe me ha dicho que no preocupe que voy bien. Espero que sea no preocupación porque tengo notable, porque como me limite al aprobado menuda gracia. Es lo que tenemos los empollones, que nos irritamos con los aprobados.
Hay otra asignatura que ya tengo un 4'5 antes de hacer el examen, así que sacando un 2 ya aprobaría. Es evidente que si le doy caña sería muy lindo (de nuevo otro excelente vocablo) sacar buena nota en una asignatura que es todo teoría. Ya se verá.

lunes, 17 de marzo de 2008

17 de Marzo 2008

¡Alegraos por mí! Mañana es el gran día. Mañana diré bye bye a las agujas en mis brazos y por fin empezaré a considerarme una persona como el resto. Aunque hoy estaba pensándolo y pese a que parece que casi sea normal un cáncer o un tumor o enfermedades de este tipo que cada día escuchamos y las vemos a lo lejos, es jodido lo que me ha pasado. Muy jodido. Suerte que ya esta haciendo la maleta H y espero que no vuelva más.
Lo que me queda de vida seré una persona que ha estado enfermo. Eso me acompañará siempre y supongo que esta experiencia me hará afrontar la vida de otra forma. No sé cómo la voy a afrontar a partir de ahora, si voy a vivir todos los días como si pudiera ser el último o si voy a cuidarme para poder estar el máximo tiempo posible en el mundo de los vivos. No tengo ni idea. Ya se irá viendo a medida que los días vayan pasando.
De momento sé que hoy estoy con energía. Nervioso, pero con energía y fuerza. Muchas ganas de ir mañana al hospital y ventilarme a esta puñetera enfermedad que me ha hecho la vida imposible durante un año. No recuerdo cuando fue la última vez en la que me encontré bien de verdad. Plenamente al 100%. O cuándo jugué el último partido de fútbol. Poco a poco iré recuperando sensaciones y actividades.
No sé si hoy podré dormir mucho. Sé que mañana vomitaré, pero eso ya no me importa. Seguramente echaré las potas saludando al tendido, feliz y contento porque ya me queda poco en el convento (bonito pareado). Y menos mal que me queda poco, porque de lo contrario mis brazos se iban a quedar en nada. Las venas ya son cada vez más inencontrables y para encontrarmelas me hacen unas verdaderas sangrías. No digo que sea por incapacidad, porque la verdad es que las enfermeras me tratan muy bien y se preocupan de hacerme el menor daño posible. Pero igualmente me lo hacen. Aunque no me quejo. Y mañana menos.
Hoy he ido a hacerme el análisis previo y me han hecho un daño que flipas, pero ni lo he notado, El poder de la mente. O de la alegría. Había una enfermera jovencita que no tenía mucha idea. Me ha pinchado con una jeringuilla que nunca la habían utilizado hasta ahora las que me pinchan siempre. No sé si se habrá equivocado, pero el caso es que me ha empezado a hacer otra carnicería de las que me suelen hacer. Esto me ha llevado a pensar que es preferible una carnicera pureta a una joven, porque la otra me hace daño pero ya estoy más o menos acostumbrado, pero si la de hoy me coge a mitad de tratamiento en lugar de al final y sin estar alegre, me hubiera hecho ver las estrellas. Por tanto, si tenéis que elegir entre carnicera joven o pureta, elegid siempre la más mayor aunque la otra esté muy buena. Con el dolor no se juega.
Bueno, resumiendo, que el día 18 de marzo a las 12:30 más o menos espero que os acordéis de mí porque estaré empezando mi última sesión. Y a las 15:00 podéis gritar tan fuerte como podáis porque ya seré libre. Por fin. Ni me lo creo aún. Hasta que no me empiece a encontrar bien del todo dudo que me crea totalmente que la libertad me coge de la mano para salir a pasear. Habrá que ver si se deja tocar algo más que la mano.

viernes, 14 de marzo de 2008

14 de Marzo 2008

Ayer fui a la peluquería. Y no a saludar a la peluquera, precisamente, que puede que eso me acarrerara algún problema matrimonial. Mi visita obedecía a una necesidad de recortar eso que está encima de la cabeza y no es el aura. El pelo. Sí, amiguitos, me ha salido tanto pelo que ha sido necesario gastarme los euros que había recolectado gracias a las altruistas colaboraciones de los lectores para comprar apuntes en la ñuñiversidad, en cortarme las greñas.
Como dato curioso apuntaré que me está saliendo un poco ondulado. No me confundais con Bisbal, tampoco hay que exagerar, pero con lo liso que lo tenía yo antes pues cualquier minimo rizo ya me parece que soy la nueva esperanza blanca de la canción pachanguera española. Quizá me presente a OT 2008. Querer es poder. Habrá que ver si quiero.
Mi estado físico es óptimo. Me encanta el vocablo ÓPTIMO. Nunca lo había pensado, pero mientras lo escribía me he dado cuenta de esa atracción incontrolable que sucede cuando unos ojos se van sin remedio a un canalillo XXL. Pues lo mismo a mí con esa palabra. Me gusta. Pero no es solo por eso que me siento óptimo. Me encuentro con fuerzas físicas y debe ser porque además de encontrarme bien, tengo tantas ganas de acabar con todo esto que hasta me salen fuerzas de donde no las hay ya. El poder de la mente que diría Charles Manson cuando convenció a sus discipulos para que se pelaran a aquellos millonarios.
Por fin he acabado las clases y ahora toca estudiar como un desesperado. Tengo que hacer unas últimas cosillas y luego consagrar los siguientes 10 días de mi vida a empollar a muerte. Definitivamente creo que me pondré gafas de pasta y camisa de cuadros para dar más el pego como empollón. No sé si esa es la indumentaria oficial de los empollones pero a mí me seduce la idea de ser uno de ellos. Es una tribu urbana con tirón. O me hago empollón o culé. Ya se irá viendo la evolución.
Ya estoy casi en el ecuador de la carrera, me he ventilado más de medio curso y contando que el año que viene un trimestre es práctica, casi que me queda poco más de lo que ya he hecho. Me falta menos para tener el mismo estatus que Manuel Campo Vidal. Mítico nombre que inventaron Faemino y Cansado. Porque supongo que debe ser una invención suya, ¿no? Más tarde contruyeron una estatua en su honor y la colocaron entre dos políticos que simulaban un debate.
Sigo emocionado con mi corte de pelo. Hacía casi un año que no me veían el pelo (chiste fácil) por aquellos lugares. Me gusta ir recuperando sensaciones. Parece una tontería, pero algo tan simple es una muestra de que poco a poco voy a ir recuperando mi vida de antes. Ir haciendo todo lo que hacía antes. Aunque sean idioteces sin importancia, la cuestión es sentirse de nuevo una persona como el resto. Ser uno más en el mundo y no el puto elegido al que le ha tocado la piedra en el zapato. Aunque más que una piedra es una autentica roca. Un piedrolo de esos que son capaces de perforarte la planta del pie hasta el tobillo si no los detectas a tiempo en tu zapato. El problema es que las suelas de ahora están tan acolchadas que gracias al confort que te dan las Nike cosidas por niños vietnamitas, producen un bienestar en el pie que te envuelve y ni te das cuenta que un milímetro de tu pie está incómodo. La parte cómoda silencia a la incómoda. Gracias a esas pequeñas manos que hacen milagros en Asia. Y no hablo de los burdeles de pederastas. Esos que son para menores de 14. ¿Se llaman LIGHT esos garitos? Porque las discotecas de menores de 14 se llamaban light, al menos en nuestros tiempos, así que por derivación... Aunque igual ahora las discos light ya no se llaman así y han pasado a llamarse discos para chavales hartos de meterse de todo y de follar, o lo que es lo mismo, para menores de 14. ¡Quién tuviera 14 ahora! Es un decir, evidentemente.
Esto no tenía nada que ver con H. De hecho no tengo ni idea a santo de qué he soltado toda esta parrafada, pero confío que no aburra al personal y se vea reducida la cuota de lectores del blog. Es que cuantos menos seais, a más tocareis para recolectar pasta gansa para la compra furtiva de apuntes en el mercado negro de la Pompeu. De hecho ya he rehusado utilizar la violencia ni intentar dar pena alegando que soy un pobre enfermo en busca de los apuntes que le den un soplo de aire en su maltrecha vida.
Me he estado paseando parte de la tarde de hoy con un montón a de apuntes en busca de una fotocopiadora, pero ninguna funcionaba. Lógico en estas fecha de locura fotocopiadora. Putos estudiantes que no van a clase y el último día le dan caña hasta la saciedad a la tala de árboles para estudiar de algún sitio y que papa y mamá no se nieguen a firmar las notas. A mí como me las firma mi novia, si me suspenden, sé que tengo que fregar durante un mes y ella me las firma encantada. La putada es si traigo más de dos suspendidas, que el acuerdo que se negoció contempla pasar la aspiradora a diario y lavar el lavabo cada dos días. Más me vale estudiar.

miércoles, 12 de marzo de 2008

12 de Marzo 2008

A pesar de que lo lógico sería pensar que una vez que haya hecho la última sesión me sentiré más aliviado, no creo que deje de tener miedo y respeto hacia todo esto hasta que llegue el momento en el que me digan que estoy curado del todo. No hay ningún motivo para temer que si la cosa iba bien hace un par de meses, ahora haya empeorado por la cara. No tiene por qué ir a peor, pero siempre se tiene ese miedo. Por eso sé que la felicidad no será plena hasta que me haga las pruebas que tengo planificadas para abril y me den los resultados satisfactorios y la doctora Carme Pedro me diga que soy libre.
A ver, no nos liemos, que eso no quiere decir que el martes que viene me quite un peso de encima. Es evidente que el martes estaré en una nube, potando pero en una nube, porque no tendré que volver a ver como me machacan las venas. Pero eso no quita que la intranquilidad siga estando. Me habré liberado parcialmente. De la parte engorrosa, por así decirlo, pero no de la preocupante de verdad. Esa es la enfermedad y es la jodida de verdad.
Porque haber pasado un año difícil y estar harto de no valer casi para nada y estar cansado todo el rato, es bastante deprimente, pero superable. Otra cosa es que me dijeran que no estoy curado. Para eso no sé si estaría preparado. Pero como no va a suceder.... ¿o si? El acojonamiento debe ser una de las etapas finales. O al menos en mi caso.
Esa fase de miedo escénico recuerdo que se dio al principio de todo y veo que como todo en este mundo, H también es cíclico. Todo vuelve. Los filósofos y el eterno retorno de Nietszche. ¿Me habrá hecho H ingresar en el olimpo de los filósofos? No creo, porque lo mío más bien es la poesía a lo Rafael de la Guetto. Pero todo es posible.
Mañana es el penúltimo día de clase y voy empezando a ver la luz al final del tunel. Los trabajos poco a poco, y aunque sea a las 3 de la mañana, los voy acabando. Los presento y creo que no me quedan mal. Habrá que ver las notas, pero de momento no voy mal situado, aunque ni de lejos entre los mejores de clase. Ya dije que hay gente muy dedicada en cuerpo y alma. Yo sólo lo estoy en alma, porque mi cuerpo anda todavía peleándose con la carnicera del Hospital del Mar. A ver si recupero las venas y me puedo aplicar un poco más.
Ahora empieza otra labor casi tan importante como la entrega de trabajos: la recopilación de apuntes entre las plumas más aplicadas de clase. Creo que no va a ser tarea fácil. En otros momentos de estudios pretéritos, mi encanto natural me había facilitado la labor, pero ahora voy un poco jodido en ese aspecto porque los que me los podrían dejar estan peor que yo en cuanto a asistencia a clase (y ellos no están enfermos) y los que sí podrían dejármelos he empezado a sondear y como que la peña se hace la sueca (hola Ida). Entonces no sé cómo montármelo. Uno ya me ha dicho que empieza a barajar la idea de ofrecer 30 leuros a algún alma que si no acude a la llamada del altruismo lo haga a la de los billetes. Yo le dije que no creía que la gente llegara a ese extremo, pero a estas alturas de película no descarto nada. Quizá proponga una recolecta entre los lectores del blog. ¡Que entreteneros no es gratis!

martes, 11 de marzo de 2008

11 de Marzo 2008

Estoy en la recta final del tratamiento y de la universidad. Este trimestre se me ha hecho más duro pero a la vez más corto. En teoría no cuadra mucho que haya sido más corto en mis sensaciones (realmente ha durado lo mismo que el otro, 10 semanas) pero que esté muy quemado y con ganas de acabar todo. Supongo que bastante culpa de esas ganas de terminarlo es que al coincidir en el espacio-tiempo con mi otra gran ocupación, es decir, el archiconocido dr.H, una cosa va asociada a la otra y quiera perder de vista a ambos.
Cuando finiquite el trimestre habré finiquitado la mayor putada que me ha pasado hasta el momento. Sé que hay una opinión generalizada que piensa que mi peor momento fue cuando me subí tres veces seguidas en el Dragon Kahn y poté las tres, pero eso simplemente fue que no estaba en forma ni preparado psicológicamente. Lo de ahora ha sido con premeditación y alevosía. Cualquiera sabe cuánto llevaba H tocándome los ganglios. Seguro que bastante. Es el típico que actúa cuando cae la noche. Igual que Kuato. Cuando cae la noche es cuando Kuato se crece....
Tengo la impresión de que al estar tan metido en los líos de la uni, con todo el mogollón de cosas que tengo que hacer estos días antes del viernes y como no me encuentro mal del todo, estos días no voy a pensar mucho en la cuenta atrás. Sólo cuando me pase por aquí y comparta el amanecer con mi amigo David, que empiezo a pensar que es el único lector. Al abrir los ojos y pensar en estas líneas sabrás que hay un tío a punto de abandonar el colectivo de enfermos. Ahora tendré que mirar en cual me adscribo. Yo no puedo estar sin formar parte de un grupo. El sentimiento gremial me absorve. Quizá me infiltre en la culerada. Aunque mejor me lo repienso.
Mi mente lleva rato pensando que tenía que hacer algo, que una cosa me daba vueltas por la testa pero la h eolvidado. No logro recordar qué es. Puta quimio que me ha destrozado hasta las neuronas. Es lo bueno de haber ingerido tantos fármacos, que la culpa siempre se le puede achacar a la quimio. Si estoy más gordo, es la quimio, que me infla. Si cuando vuelva a tocar el balón no doy pie con bola y me convierto en el peor del equipo, culpa de la quimio que me ha destrozado el empeine. Si a la que me bebo dos pelotazos ya voy arrastrándome por los suelos como un borracho sin remedio, es que la quimio me ha restado la capacidad de ingerir alcohol en grandes dosis. Aunque yo nunca fui de esos. Creo. Porque no recuerdo haber estado noches enteras parado sin parar de beber en un bar. Claro que sí recuerdo días con dolor de cabeza y amnesia.
Esto me lleva a pensar que cuando me recupere la celebración se tendrá que materializar en forma de fiesta inacabable. Es probable que ese día me beba algún que otro cubata. No es seguro, pero me da la sensación que sí. Para olvidar el mal trago. Qué bonito me ha quedado relacionar el alcohol, los tragos y lo mal que lo he pasado. Si es que el que nace para juntador de palabras las cuadra hasta desde el water. Lo que no quiere decir que esté escribiendo con el portatil mientras hago de vientre. Sabeis que él nunca lo haría. tengo demasiada clase para escribir cagando. Aunque otra cosa es escribir mientras te estás cagando.
Hoy me despido de forma breve. Hasta mañana. Los motivos me los callo.

lunes, 10 de marzo de 2008

10 de Marzo 2008

No estaba muerto. pero tampoco de parranda. El caso es que ya estoy por aquí de nuevo. Estaba liado con las elecciones y pensando a quién iba a votar. Dado mi gusto por las minorías os podéis imaginar que a los que he votado ni siquiera salen en los cómputos de resultados. Pobretes. Quizá otro año les vaya mejor. Igual me tendré que meter en el partido para ver si damos un vuelco a la política.
Como muchos de vosotros sabéis, el día 18 de marzo es mi última cita ineludible con mis amigas las enfermeras del Hospital del Mar. Qué emoción y qué alboroto, otro perrito piloto y seré libre. Yo y mis brazos. ¿O mis brazos y yo? Casi que mejor voy yo primero que tal como están de cascados los pobres, si van ellos primero a saber donde acabamos ellos y yo. Mejor yo pongo la cordura y dirijo sus pasos y los míos. Que ser perico y votar a partidos apestados por el electorado no quiere decir que no tenga criterio. Aunque muchos piensen lo contrario.
Al leer eso del día 18, algunos de vosotros habréis caído rápido en que mañana me quedará sólo 1 semana para finiquitar toda esta puñetera pesadilla. Sé que otros, los que usáis el reloj calculadora para algo más que para mirar la hora, no habéis caído en ello, pero tranquilos que cada uno tiene lo suyo. Estoy tan aliviado ya que casi ni me lo creo. Había pensado mucho en ese gran día y pensaba que lloraría. Creo que una vez ya expliqué que una mujer que hace ya unos meses se estaba dando su última sesión se puso a llorar y me llegó al alma. Ahí pensé que yo también lloraría. A día de hoy no lo tengo tan claro. No sé si es que mi corazón se ha hecho de piedra a base de tanto fármaco o que como todavía faltan unos días me hago el chulito, pero luego ya se verá...
El otro día una amiga de Inma me dijo que seguro que lloraría. Yo soy un tío muy sensible, ya lo sabéis todos, y mis brotes de violencia futbolística son unicamente por culpa del tratamiento, así que igual lloro. Se aceptan apuestas y/o sugerencias. Formas distintas de llorar o de celebrar el fin de una época negra. Lo que es seguro es que a mí nunca me había dado yuyu que me pincharan, pero ahora veo una jeringuilla y me cago como un cagao (me encanta la evidencia pero es que las únicas comparaciones que me salían eran con maricas y niñatas) Desde aquí mi apoyo incondicional al sector de niñatas y a la planta gay de El Corte Inglés.
No sé por qué dejé de escribir en el blog. Me lo paso bien diciendo chorradas sin sentido y liberando la mente. Además me consta que hay un sector de población que después de levantarse, mear y lavarse los dientes, lo primero que hace por la mañana es leerme. Bueno, lo primero que hacía porque supongo que no se habrá tirado 2 meses leyendo cada día el mismo post. Para todos ellos, altos, bajos, grandes y pequeños, seguidores del Messi-as o del Dios Tamudo, os dedico estas líneas de liberación que me son insuficientes para expresar el peso que me quito de encima dentro de unos días.
Es probable que me haga muy pesado estos últimos días dando la brasa con la cuenta atrás, pero es que no dejo de pensarlo. Pese a toda la faena que tengo de la uni. Quieren que reviente de todos los trabajos que hemos hecho en pocos días. Anoche estuvimos haciendo un periódico de las elecciones y como yo soy el más chulo y el más listo pues venga, quise escribir más que nadie. Se ve que debieron verme cara de flipao y me decían que sí a todo. Me acabé cascando tres artículos distintos. Y como era de preveer, fui con el tiempo pisándome los talones. Iba pilladísimo. Teníamos que cerrar el periódico a las 2 de la mañana, y a las 2 menos cuarto el listillo aglutinador empezaba a escribir una columna de opinión extra, mi tercera pieza, que quizá me debería haber ahorrado, pero cuando se trata de escribir me ciego. Al final no quedó mal del todo, pese a haber escrito esto último en 15 minutos. Cuando me pasen el pdf del periódico, y si sé colgarlo, lo pondré aquí para que podáis leerlo. Si es que hay algún interesado claro.
Por lo demás, estas semanas que he pasado sin escribir me he encontrado en mi línea: vomitando cuando me ponían la quimio, con los brazos hinchados y doloridos y rezándo para que el tiempo pasara rápido. Parece que mis plegarias han sido escuchadas. Aunque eso lo digo ahora, miro para atrás y digo: joder parece que fue ayer. Mejor dicho, eso me lo dicen todos, pero yo sé que no fue ayer. Fue hace exactamente 8 meses. Mi cuerpo da fe de ello. Pero para fe la que he tenido yo, que mi trabajo me ha costado mantenerla. Suerte que las fuerzas van y vienen, pero sobre todo vienen porque si sólo se fueran y no volvieran a saber donde estaría en estos momentos. Quizá en Tailandia con el Dani y la Vane, prostituyéndome en un burdel junto a niñas de 10 años. Prostituyéndome yo, ¡eh! que ellos están de vacaciones.En todo caso ellos serían los paganinis, que para eso son turistas. Si lo leéis, un besazo para vosotros esteis donde esteis. Pero vaya, que se me hace difícil pensar que vayan a meterse en la intenné para mirar mi blog. Cosas más raras se han visto.
Para estar desentrenado creo que ya he escrito bastante. A ver si ahora mantengo el ritmo. Nos vemos pronto muchachada¡¡¡

lunes, 4 de febrero de 2008

Lunes 4 de Febrero

Mañana me dan los resultados del TAC y estoy bastante nervioso. No alcanzo a saber exactamente por qué estoy nervioso, porque estoy bastante convencido de que me dirán que voy mejor pero que tengo que acabar con el mes y medio que me queda de quimio. Claro que de lo que yo piense a lo que realmente suceda es posible que algo difiera. Y siempre tengo una pequeña esperanza de que sea para mejor. Aunque mi pesimismo siempre me acompañe.
LLevo todo el día con dolor de barriga. Los nervios no perdonan. Al principio creí que era mi castigado cuerpo que volvía a hacer de las suyas, pero mi enfermera particular me ha abierto los ojos. Mi alterado sistema nervioso sí que no deja pasar ni una oportunidad de saludar. Toma dolor de barriga. Y eso que me estoy atiborrando a omeprazoles. De esta salgo experto en farmacología. Sandra búscame pluriempleo, que por lo menos el horario es bueno.
Anoche me dormí a las 5 de la mañana y como es lógico hoy no podía con los gallumbos. He sido una sombra de la sombra que acostumbro a ser. Por la tarde ni he podido ir a clase. Me caía de sueño. Eso sí, luego a la última hora he ido a un ciclo de cine chicano al que me he apuntado que desde aquí aprovecho para recomendar porque de momento el primer día me ha gustado mucho. Además como hablan spanglish así aprovecho para afinar mi oído con el bonito idioma de los yankis por si tengo que exiliarme de forma repentina en USA.
Sigo sin notarme mentalmente muy entero. Como si a pesar de ser consciente de lo que está pasando y de que es algo pasajero que tarde o temprano se irá igual que vino, no termino de remontar el vuelo pese a que ya queda poco de este suplicio. A veces pienso que espero que esto no me deje mella, y no son pensamientos tontos, realmente lo pienso, porque creo que después de todo esto cabe la posibilidad de que no vuelva a ser el mismo. Es posible que un trance de esta magnitud te haga cambiar tu forma de ser o de comportarte.
Yo hasta ahora estaba bastante contento con como era. Puede que no todos pensarais igual y ahora os frotéis las manos esperando ver un Marcos nuevo, pero yo era feliz con mi personalidad y no me gustaría perderla. Soy conservador por lo que respecta a las personalidades. De izquierdas por lo que respecta a la política, de derechas cuando se habla de la conservación de la personalidad de Marcos.
Camuflo mis frases con gilipolleces pero no deja de ser importante para mí todo lo que escribo. Realmente me preocupa. Porque noto como si hubiera perdido las ganas de todo. Incluso la ilusiñon, la fuerza que te lleva a hacer cosas. Será eso que tanto me repito ultimamente: es pasajero, pero el pasajerismo este que ya lleva casi un año le agota la paciencia a cualquier hijo de vecino. Y yo de paciencia no sé si nunca fui demasiado sobrado.

miércoles, 30 de enero de 2008

30 de Enero 2008

Supongo que hacerme ilusiones de que alguno de los cuatro días que me quedan por meterme quimio en el cuerpo se evapore, es más ilusión que realidad. Sé que me quedan cuatro días aún y que todavía tendré suerte si cuando llegue el 18 de marzo no me tienen que seguir metiendo mierda en el cuerpo. Yo rezo cada día (algunas veces en sentido figurado y otras juntando las palmas de las manos y mirando hacia el cielo, como mandan los cánones) para que me cure de una vez por todas y recupere una vida que perdí allá por marzo-abril del año pasado.
Hoy no he tenido que ir a clase y me he tirado todo el día documentándome para una entrevista que tengo que hacer. Hoy me he sentido más periodista, porque a pesar de que ya he hecho alguna que otra entrevista por cortesía de mi querida revista [Ox]ígeno (alguna de ellas mítica, por cierto), esta vez le voy a hacer la entrevista a un peso pesado de la política. Un tema más serio. A ver qué me responde el presidente de Ciutadans, Albert Rivera. No puedo hacerle preguntas chorras, así que me estoy metiendo mucha caña con la política para no meter la pata. Por cierto, si alguien quiere hacerle alguna cuestión a este personaje que lo diga y si pasa el flitro del profesional (en este caso yo) le transmitiré vuestras inquietudes.
En general este trimestre noto que ya he progresado algo desde que llegué a la universidad. Es evidente que nadie se hace periodista en un día y que el proceso puede ser más o menos largo. Por lo menos ya estoy metido en el proceso, como yo quería. Ahora ya es cuestión de ir tachando fases, igual que con la quimio.
De una me quedan dos meses. De otra todavía año y medio. La diferencia es que el proceso de una y otra es bien diferente y mientras con una me dan ganas de vomitar y mi cuerpo se encuentra tan extraño que tranquilamente podría ser el de cualquier muerto viviente, el otro proceso en el que estoy metido me produce tal bienestar que ríete tú de lo que sentí cuando el Bernabeu coronó a Tamudo como campeón de copa por segunda vez. Y yo viéndolo a 30 metros de distancia. Épico.
No puedo decir que haya pasado un mal día. He estado metido de pleno en documentaciones periodísticas y apenas he levantado la cabeza del ordenador, así que tampoco he tenido tiempo de fijarme en si me encontraba mal o en pensar en lo desgraciado de mi situación. Ya he comentado muchas veces que el tener la mente en cosas que te satisfagan es elemental. Lástima que no siempre se logre. El periodismo lo logra en mi caso. Pues a darle caña entonces, que sólo soy un triste estudiante enfermo al que todavía le queda mucho camino por recorrer para llegar a donde quiere llegar. Laboralmente y en lo que a salud se refiere.

martes, 29 de enero de 2008

29 de Enero 2008

Ayer me hicieron el TAC de los seis meses. Y eso me lleva a pensar en una obviedad: ¡ya llevo seis meses liado con esto! Realmente llevo más, porque todas las pruebas que me hicieron al principio cuando no tenían ni idea de lo que era y luego ante la indecisión de qué tipo de linfoma era... lo mío ha sido esperar y esperar durante este pasado 2007. Espero que el 2008 no traiga más esperas.
He pensado muchas veces, con más ilusión que cabeza, que quizá este TAC diga que estoy ya curado, que los seis meses me han sacado a mi entrañable compañero H de lo más hondo de mis ganglios y que le diga adiós para siempre. Supongo que no caerá esa breva, pero por ilusionarme que no sea. Y como sea, madre mía como sea. Que tiemble el mundo, que renaceré de mi produnda oscuridad y me convertiré en cualquier cosa en la que no me haya podido convertir este pasado y maldito año.
No me encuentro ni especialmente mal ni especialmente bien. Es la sensación que desde hace semanas me acompaña de no estar bien, es evidente que mi cuerpo no es el mismo, pero tampoco estar fatal como para suicidarme sin remedio. Voy sobreviviendo, aunque sobre todo con más pena que gloria. Como si me costara moverme, arrancarme, ponerle ganas a cualquier cosa que haga. Algunos lo llamarían depresión, pero yo nunca he creído en ese término, así que no voy a empezar a hacerlo a estas alturas. Sobre todo porque ahora es cuando menos me conviene darle credibilidad.
Por eso intento no descentrarme de lo que me debe ocupar con todas mis fuerzas en el 2008, el periodismo. Voy haciendo todos los trabajos, de momento con buenos resultados, y voy a intentar luchar por colocarme entre los primeros de mi clase en lo que a notas se refiere. Otra cosa es que lo consiga, porque aunque en la clase de redacción creo que soy el que más nota ha sacado de las dos pruebas que nos ha dado corregida, es evidente que ese es mi punto fuerte y que en los exámenes hay chavales muy pero que muy aplicados en mi clase que no sé que puñeteras técnicas de estudio deben tener, pero sólo les falta aprenderse la página del libro en la que se encuentra cada cosa. ¡Qué cosas! Otros memorizan 2000 numeros en 3 segundos y salen en el Guiness. Yo casi que me conformo con que vuelva a bajar el Euribor.
Cada día me apetece menos hablar de la enfermedad. No sé muy bien por qué motivo. Seguramente sea porque estoy realmente muy harto de llevar tanto tiempo, seis meses no es poco, pero también puede ser por lo que comentaba antes de que mi cuerpo se siente extraño. Me han metido ya muchos agentes externos y me han aniquilado... cualquiera sabe lo que me han aniquilado por dentro. El caso es que yo noto que el mecanismo de mi organismo no funciona como un reloj suizo. De ahí mi impuntualidad. ¿Víctor no tendrás tu algo así? No creo, lo suyo es de nacimiento.
Al notar que las sensaciones de mi interior no son las habituales, mi humor no es siempre el mismo, ni siquiera es constante. Mis reacciones no son uniformes ni tampoco las que podrían esperarse de mí muchas veces. No quiero disculparme ni exculparme por cualquier cosa rara que haga, pero sí que sé que estoy deseando que todo se acabe para volver a la normalidad de cualquier tío de 30 tacos recien cumplidos al que ni siquiera ha tenido la oportunidad de pasar la depresión del cambio del 2 al 3 por estar metido en movidas de mayor trascendencia. Dejadme vivir mi crisis de los 30, por favor, quiero ser como el resto. Y estar triste por las mismas cosas que todos y reir por lo mismo que todos.
Lástima que me haya tocado vivir algo que nadie debería vivir a esta edad. Quizá nadie lo debería vivir a ninguna edad, pero todos moriremos tarde o temprano y si ves tu hora llegar en la vejez, o pasas problemas de salud a edad avanzada, puedes comprenderlo mejor que si te pasa mientras estas metido en una clase universitaria repleta de chavales de 22 años. Mira por donde que hasta me llevo bien con el culé que el primer día de clase me tocó tanto los huevos. Casualidades de la vida del estudiante.

jueves, 17 de enero de 2008

17 de Enero 2007

La decimosegunda quimio ya es historia. Ya me la han puesto y ahora estoy empezando a sufrir sus consecuencias: dolor de barriga y cierta sensación de angustia. Espero que no dure mucho porque esta vez mi enfermera particular me ha dicho que tiene la sensación de que la cosa va a ir mejor. Ya veremos.
Por lo que a fuerzas mentales se refiere hoy ando mejor que en los últimos tiempos. Todavia me dura el subidón de anoche cuando decidí echarle más huevos al asunto. Hoy he puesto sobre la mesa mi pareja testicular y me ha servido para aguantar con entereza unas dos horas de quimio. Al final he acabado trallando sobre la bolsa que me habían dado por si las moscas. Creo que voy a vomitar en todas las sesiones que me quedan y que los esfuerzos van a ir más bien dirigidos al previo y al post.
Me duele la barriga en este justo momento pero espero que no me dure mucho y mañana pueda estar minimamente decente para ir a clase, porque es importante y no me la quiero perder. Lo más probable es que no ande muy fino y deba campanear como un campeón, pero la intención es lo que cuenta. Lo de ir a cenar el sabado con los coleguillas ya es otro asunto. A ver mi estado físico.
Y es que las cenas de los findes son uno de los puntales que me dan algo de oxígeno en mi vida. Aunque no esté a tope me hace mucho bien bajarme y echarnos unas risas. Y de paso aprender. Como el concepto "enrollarse con alguien por cortesía". Un gran amigo me enseñó el pasado sábado este concepto completamente novedoso para mí. Su significado es evidente pero para los más cortitos voy a extenderme un poco.
Una chica a la que tú no le tirarías la caña en condiciones normales te viene y te lo pone a huevo. Ella es evidente que quiere tema pero a ti ni te va ni te viene. Estás con cero grados. Pero la chica no te cae mal, es más simpatizas con ella, así que decides no decirle que no y te dejas llevar más que nada por tu buena disposición para con ella. Vendría a ser algo así como una acitud cortés, como si fueras un gentleman inglés, pero sin paraguas y bombín. No le niegas el pan a la chica y accedes movido por la cortesía a enrollarte con ella.
La cortesía en el sexo creo que da para mucho y con el tiempo iré desarrollando teorías que todos compartiremos y que incluso podemos llegar a debatir. De momento voy a dejarlo aquí para profundizar más en mi mente. Tampoco me encuentro con ganas de más, que tengo el estómago revuelto y tengo que guardar fuerzas para mañana estar a tope y poder ir a clase. la dura vida del estudiante enfermo.

miércoles, 16 de enero de 2008

16 de Enero 2008

El 2008 no parece que me haya traido mucha energía. Todo el mundo me dice que me ve bien y que lo llevo todo con mucha fuerza y aguante, pero todo es un espejismo. Que esté bien cuando hablo con alguien o que no se me vea llorando desconsolado en las esquinas no quiere decir que realmente no esté llorando desconsolado en las esquinas. Pero es evidente que no me voy a tirar a llorar en el hombro de todo aquel que me pregunte por mi estado de salud.
Sé que el 2008 será un buen año. La cosecha no sé si promete o no, pero mi paladar me dice que será época de alegrías y que mi suerte cambiará. O eso es al menos lo que espero. Tampoco es que me haya planteado muchas cosas para este nuevo periodo, pero al menos me conformo con que la salud me acompañe. Aunque tengo que reconocer que por primera vez en mi vida, mientras me tomaba las uvas pensé un par de deseos para el nuevo año. A ver qué nos trae el destino.
Mañana me ponen la quimio numero 12. Si echo la mirada atrás parece que fue ayer cuando el 7 de agosto empezaba este quebradero de cabeza. La pena es que no fue ayer y que ya llevo mucho tute en el cuerpo. Y mucho sufrimiento mental. Porque ahora de lo que estoy más débil, mucho más que de fuerzas, es de entereza mental. Estoy muy cansado de ánimo y empiezo a flaquear por los cuatro costados. Intento hacerme el fuerte e ir a lo mío. Centrarme en la uni, en mi casa, mi novia, mis amigos, mi familia y en las cosas buenas que durante toda mi vida me han acompañado, pero se me hace muy difícil continuar. La cuesta cada vez es más empinada y mi pedaleo se hace más y más cansino. No tengo ni idea de si estoy en el Alpe d'Huez o en una calle de Santa Coloma, pero esta subida parece no tener fin. (supongo que Santa Coloma no es porque no veo no chinos ni moros, así que debe ser Alpe d'Huez)
Después de un mes sin escribir hoy he recibido un correo que me ha emocionado mucho y gracias al que he espabilado bastante y he logrado salir del letargo que me estaba adormeciendo. Supongo que cuando estás bajo de moral no te apetece hacer ni siquiera lo que te apetece hacer siempre, que en mi caso como ya sabeis es escribir. Es curioso que me costara tanto ponerme y que no haya sido hasta que un amigo me ha abierto los ojos que he vuelto a mis rutinas. Al menos a las rutinas que me hacen sentirme bien. Porque yo soy fiel seguidor de las rutinas. Hoy escribo para no romper rutinas. Ni las mías ni las de otros. Sobre todo las de otros.
No puedo dejar de comentar los resultados en la uni. Para que veamos, y me incluyo yo también en el grupo humano de ojeadores que deben verlo, que no todo son malas noticias. Todo aprobado y una media de 7,4 entre todas las asignaturas. A toro pasado creo que la nota se queda corta y que debería haber sacado algo más, pero ¿quién me iba a decir hace seis meses que sacaría esas notas el primer trimestre, después de 4 o 5 años lejos de las aulas y sobre todo en mi estado? Hubiera firmado con los ojos cerrados.
Hoy me ha servido de mucho. Creo que a partir de ahora voy a intentar que mi moral suba y que mi ánimo se fortalezca. Tengo que dar un puñetazo en la mesa y afrontar los dos meses que me quedan con la mayor entereza posible. Hoy alguien ha dado el puñetazo por mi y la siesta de mis testículos ha finalizado. Voy a echarle un par de pelotas, por la cuenta que me trae, y a no dejar que me pueda la desesperación de casi medio año de fusilamiento de venas.
Gracias David.

martes, 18 de diciembre de 2007

18 de Diciembre 2007

Hace menos de 6 horas que salí de la quimio y ya estoy aquí dando guerra de nuevo. Estoy dispuesto a que no me arruinen los nadales ni esta ni ninguna enfermedad. Por suerte mi malestar fisico tan habitual hoy no me acompaña. me encuentro relativamente mal, dolorde barriga y pequeña impresión de aviso de vómito permanente al margen.
Estaba echándome la siesta bastante tranquilo hasta hace un rato y una llamada de teléfono me ha despertado. Normalmente el día de la quimio me lo paso dormido para no tener que sufrir y con lso ojos en rem los dolores son menos y el tiempo parece que pasa más rápido.
hablando de tiempo, hoy le he vuelto a dar la paliza a la doctora sobre si cabría la posibilidad de recortar alguna sesión este suplicio. Le h epreguntado que cuando me hará el siguiente TAC y me ha dicho que tras la sexta sesión (o sea tras la quimio 11 y 12) que vendría a ser a finales de enero. Lo bueno del tema es que me ha dicho que con lo bien que voy quizá haya posibilidad de recortar. No me emociono porque no sé si me lo ha dicho para que me calle ya de uan vez y darme la razón como los locos, pero al menos me ha dicho que lo estudiarían después del TAC.
Un pequeño apunte: estoy escuchando a Xhelazz y hay una rima que todo el mundo debería oir "cerveza o cubatas, beber alcohol no es malo, peor es el agua que si no la bebes te mata". Un filósofo, sin duda.
Y ahora retomando mi cruzada antihodgkin, simplemente añadir que hoy he vomitado a media sesión. Ya tengo localizado definitivamente la bolsa que me tiene gato. La antepenúltima. Y eso que me he tomado otra pastilla para dormir y de hecho me he quedado frito gran parte de la sesión, pero me he despertado con la penúltima y ahí me he espabilado bastante y una cosa lleva a la otra y... ya se sabe, trallada en el regazo. Bien protegido por unas sábanas que tienen allí que sirven para todo: igual te las ponen debajo del brazo para no manchar al pincharte o te las dan para que les potes encima. Multiusos a la máxima expresión. Luego algún alma caritativa me ha dado una bolsa, debía ser de gustos más clásicos porque de toda la vida las potadas controladas han sido en bolsas. Las incontroladas son las que tienen que ver con el alcohol y por tanto ahí es un sálvese quien pueda: árbol, metro taxi o cualquier lugar en el que te encuentres en bueno para marcar el territorio. El caso es que cuando me han dado la bolsa ya no tenía nada más que decir en forma y vómito y he pasado a las palabras. He dicho que me encontraba mejor, que le dieran caña a la última bolsa que tenía imperiosa necesidad de salir pitando de allí. Como así ha sido. A las 15:00 h salía por la puerta del Hospital del Mar un tambaleante perico el que confiar en vuestro idolo Messi para su equipo de la liga fantastica del mundodeportivo le ha hecho colocarse último en la clasificacion de la liguilla que hemos hecho en la uni. Pese a todo, me guardo cualquier comentario subjetivo sobre ese pensador de melena que lleva el 19 a la espalda.

domingo, 16 de diciembre de 2007

16 de Diciembre 2007

He's back. Como Jordan en el 95. Y por HE se entiende que soy yo. O sea, que he vuelto. Después de estar perdido entre exámenes y quimioterápias varias ya estoy aquí de nuevo. Y sorprendentemente no me encuentro nada mal. Aunque pasado mañana vuelvo al potro de torturas, a ver como me sienta.
Son las 3 de la mañana y no tengo nada de sueño. Dentro de 6 horas tengo el último examen y por fin me liberaré de esta última semanita que no se la recomiendo a nadie, porque entre estudiar y examinarme no he pegado ojo. Las ojeras me llegan a los tobillos. Pero me parece que he salido bien parado. De momento creo que de los 5 examenes que he hecho, 4 aprobados seguro y el otro supongo que irá la cosa rozando el larguero. Espero que aunque sea de rebote entre a gol y apruebe. Lo dicho, mañana el último y que Dios reparta suerte.
Estas dos semanas desde la novena incursión en mis venas de mi amada quimioterapia han sido muy plácidas. Inesperada y afortunadamente buenas. No me ha dolido nada ni he vomitado y casi que ni me he acordado del hospital hasta hoy. Eso me ha permitido estudiar y creo que para encontrarme tal como me encuentro he salido bastante indemne. Con suerte hasta saco buenas notas. Como cambian los tiempos. Si mis profes de instituto levantaran la cabeza se iban a echar unas risas que no veas.
Como llevo tantos días sin escribir sé que algunos de vosotros ya pensabais que me habían amputado las manos y que estaba aprendiendo a escribir con los muñones y que por eso no me animaba a darle vidilla al blog, pero es que la vida del estudiante es lo que tiene, que te falta tiempo para las obligaciones. Si es que me he vuelto un adolescente irresponsable. ¿O alguna vez dejé de serlo?
Tengo bastantes cosas de las que hablar y de vez en cuando se me iban ocurriendo cosas que explicar y me las iba guardando pero ahora tengo que reconocer que se me han olvidado la mayoría. Supongo que lo más importante es comunicar al mundo que sigo bien fisicamente, el apartado mental es mejor no mencionarlo, y que ahora me vienen unos días de vacaciones para descansar tranquilamente y relajarme. He estado echando cuentas con el calendario en la mano y me he llevado la bonita sorpresa de que ya me quedan menos de 3 meses para fulminar a H. Y es que ese entrañable amiguito que me eché a princpios del 2007 tiene fecha de caducidad. El 13 de marzo todos juntos le diremos Bye Bye cabronazo. Ese es el día de mi última sesión, así que como podeis comprobar los que seais hábiles en matemáticas o los que tengais una calculadora a mano (al resto ya os lo digo yo) me quedan 3 meses menos 3 días. Ahora si que empieza la cuenta atrás. Aunque estoy pensando que mejor empezaré la cuenta atrás cuando cambiemos de año.
También había pensado decirle a la doctora que me encargue otro TAC para ver como va el asunto. Yo todavía sigo con mis esperanzas de que la cosa haya sido fulminante con mi rival y que aún me sonría la vida y me quiten alguna sesión. Tampoco pido mucho. Con una sesión menos me conformaría. Aunque en ese caso ya me descuadrarían las cuentas y no acabaría el 13 de marzo. Tampoco me importaría mucho tener que volver a contar los días. Desde luego ojalá tenga que volver a contar los días, porque eso significaría que me han quitado alguno y que no tendré que esperar hasta marzo para sentirme libre. Ese es mi objetivo: sentirme libre otra vez. Y sano. El 13 de marzo.

miércoles, 28 de noviembre de 2007

28 de Noviembre 2007

Tengo ansia porque pasen los siguientes cuatro meses. Y en parte me da lo mismo cómo pasen, lo que quiero es que pasen sea como sea y olvidarme de todo. No digo que me dé igual estar bien que estar mal, pero sí que reconozco que lo único que quiero es que los siguientes cuatro meses se aceleren al máximo y como si tuviera un propulsor de minutos le diera caña para que las manecillas volaran hacia adelante.
Digo todo esto porque me empiezo a temer que el segundo cuatrimestre será peor que el primero. Sé que no tiene por qué, pero con mi pesimismo habitual creo que lo más probable es que la cosa empeore. Además el último mes ha sido bastante lamentable en cuanto a mi estado físico. Supongo que la cosa no ira a mejor. Aunque sería lo suyo. Lástima que sólo sean ilusiones.
Mucha gente de la que veo durante las sesiones de quimio no están demasiado mal. Incluso el otro día había una mujer que finalizaba su tratamiento y se echó a llorar de la emoción. Yo seguramente también lloraré como un niño el día que toda esta pesadilla se acabe. Porque se pasa realmente mal y hay muchos momentos en los que no ves el final. A mí me pasa un poco ahora mismo. Sé que son cuatro meses y que tal como han pasado pasarán los siguientes. Pero se hace cuesta arriba. Y las fuerzas empiezan a flaquear. Es duro. Pero habrá que aguantar.
Eso sí, cuando ya vea acercarse la linea de meta.... eso será otro asunto. Dudo mucho que cruce la cinta de llegada (está claro que llegaré el primero y que mi pecho romperá la cinta como vencedor) mis ojos estarán vidriosos como si me hubiera ventilado una caja de woll-dam, que aunque no sea yo un tio cervecero, la épica y la emoción de la llegada y el final del tunel, enternecen el corazón y el paladar de cualquiera. Hasta me tomaré una cervecita.
Sigo con el brazo muy dolorido. De hecho todavía me noto como si un ácido o algo me recorriera las venas y fuera raspandolas con una chincheta por dentro. Ya sé que es una descripción algo extraña, pero las sensaciones son las sensaciones y si me noto chinchetazos en las venas mi única opción es inflarme a pastillas a ver si se me pasa el dolor (cosa que no logro) o denunciarlo en este blog para que si alguien tiene alguna propuesta o solución al problema me la comunique en la mayor brevedad posible.

martes, 27 de noviembre de 2007

27 de Noviembre 2007

Tengo las venas hecas polvo. Si hace tiempo que me lo venía temiendo, ahora ya no hay ninguna duda posible. Las tengo en las últimas. No sé qué me deben meter por ellas, pero las tengo a punto de explotar. Me hierven por dentro. Y no es una metáfora. Noto como si llevaran ácido dentro y me raspan cada vez que me las toco.
Noto que el antebrazo derecho, desde la muñeca hasta el codo, me corre algo por dentro que me duele. Como se se hubiera agarrado a los músculos y me diera pellizcos. No es el mismo dolor que tuve en los brazos hace unas semanas. Ahora es otra sensación. Ni mejor ni peor, pero igual de dolorosa. Manda huevos. Sensaciones diferentes, igual dolor. Eso que no falte, a ver si lo voy a echar de menos.
Por lo demás ando concentrandome en la proxima sesión, pensando y casi rezando para que no me afecte demasiado. Faltan 10 días para que se cumplan cuatro meses desde que empecé en el mundillo apasionante de la quimioterapia. Ergo, me quedan otros cuatro. La matemática nunca engaña. A no ser que la panadera te quiera timar con el cambio. Siempre con el máximo respeto para el colectivo de panaderos. Sobre todo si es culé. Que la susceptibilidad es muy libre.
La verdad que para ser la semana en la que me debería encontrar bien, no estoy demasiado bien. Quizá es que la semana que no me pongo quimio ya me pienso por sistema que voy a estar corriendo maratones, y tampoco es eso. Como mucho los cien lisos cuando le robo el periodico al quiosquero y esprinto hasta casa. Si el vaquilla levantara la cabeza que orgulloso estaría. Lástima que conduzco con carnet. O carné, que si fuera madrileño me haría ilusión hablar así. Y diría Madrí. Qué apasionante es la economía del lenguaje.
Me temo que tengo demasiadas cosas en la cabeza y demasiados deberes y trabajos como para exprimirme la cabeza hoy y poner algo ingenioso aquí. Tampoco me apetece demasiado hablar sobre lo mal que tengo los brazos. Bueno, de hecho creo que ya lo he hecho y tampoco hay que alargar demasiado los temas porque si no el personal se me duerme y si pierdo lectores pierdo negocio. Que yo al fin y al cabo necesito panoja como todos. Aunque sea un pobre estudiante sin un euro.
Porque no olvidemos que yo soy un paupérrimo estudiante que no tiene donde caerse muerto, sin trabajo y sin saber tocar al menos el acordeón para asociarme con un rumano y montar un show en el metro. Seguro que sacábamos unas perrillas. Aunque siempre me quedará el noble arte de los trileros. Es curioso ver como los rumanos se han adueñado del negocio trilero. Creo que es denunciable por monopolio. Están haciendo tapón para que no salgan jovenes promesas nacinales que despunten en esa disciplina. Como se entere Carod que los jóvenes catalanes no pueden introducirse en el mundillo de los trileros porque los rumanos son unos abusones se van a enterar. Los manda a todos a Italia. Otra cosa es que los acepten allí.
Creo que es la primera vez que he hablado en el blog de algo político. Creo que debería continuar la tradición y seguir diciendo chorradas al margen de la política porque no creo que hagan tanta gracia. Bueno, si fuera Toni Soler igual si, pero lo mio es hablar de banalidades y acabar sólo y viejo en un banco de un parque dándoles de comer a las palomas y beniendo Don Simón en tetabrick. Los grandes placeres siempre se encuentran en cosas pequeñas.

sábado, 24 de noviembre de 2007

24 de Noviembre 2007

Me pongo a escribir estas lineas con fervor de escritor novel y se me plantean dos grandes temas sobre los que extenderme. Como no tengo muy claro cual de los dos es más importante para que la paz mundial se asiente y el cambio climático se tranquilice, he decidido que voy a exponerlos ambos. Dada su tremenda importancia y al encontrarme hoy más o menos decentemente, creo que el tema médico va a pasar a un segundo plano y en el texto del finde se debatirán otra clase de asuntos.
En primer lugar, debo confesar que desde el anterior texto donde se dió entrada a la figura del coloca-drogas-en-cubatas he estado meditando sobre él. Las averiguaciones que he realizado como periodista de investigación que me considero, van encaminadas a dar con un perfil de ese personaje para advertir a los miles de chavales, a nuestros propios hijos o vecinos en edad adolescente y/o adultescente, del peligro de semejante terrorista de las juergas. Es una persona que puede arruinarte la diversión en cualquier momento ya que sin tener que pagar un euro, te va a meter una o varias pastillas en tu copa (me encanta la expresión copa, tomar una copa, la última copa, en este garito con la entrada dan dos copas...) y te va a hacer entrar en un estado de extasis sin parangón. La finalidad del individuo se desconoce todavía. Se cree, según corrientes de estudio abiertas en USA, que la vestimenta sórdida del personaje: abrigo negro de paño que le llega hasta la rodilla, barba de varios días, gafas oscuras dentro del garito en cuestión, pantalones de pitillo y una braga para proteger el cuello, tiene mucho que ver con su actitud callada y altruista de promover la exaltación de los festivales en el más absoluto silencio. Lo que no se entiende es que llevando esa cantidad de ropa encima, al pollo no se le derritan las pirulas antes de volcarlas en cubatas ajenos. Desde luego que no me lo imaginaba así y supongo que por eso no he visto nunca ninguno en ninguna discoteca. Yo estaba pendiente de la gente con otras pintas y no he prestado atención a un notas con abrigo de paño hasta la rodilla que mete premios en cubatas. A partir de ahora me fijaré en esa descripción a ver si encuentro al benefactor.
Sé que este tema no tenía ni puta gracia y que además me ha ocupado bastante así que puede que muchos de vosotros no hayais llegado a esta altura del texto. Si es así, que sepais que os desheredo. Si todavía leeis, os quiero. Sois los mejores amigos que me he tirado a la cara. Qué fácil es hacer que triunfe la amistad. Una simple lectura y el mundo iría mejor.
El segundo tema que me rondaba hoy por la mente son las acusaciones, infundadas por completo, de un creciente anticulerismo en este blog. Me han llegado quejas por varías vías y no tengo ni idea de cual es el motivo que ha hecho nacer esta corriente de opinión, o donde está el foco que ha promovido este bulo. Una supuesta orientación anticulé. ¿Mía? Supongo que se debe tratar de un malentendido o de una interpretación incorrecta de algún pasaje del autor que ha llevado al equívoco. Sé que me debo a mis fieles lectores, en su mayoría pertenecientes a la culerada, y a los que yo jamás osaría ofender. Yo siempre escribo mis lineas desde la más profunda imparcialidad y en ningún momento se me ha pasado por la mente cambiarle el nombre al blog y borrar Yo vs H para poner Yo contra el dr.culé. ¡Niego la mayor! Podéis estar tranquilos porque si alguna vez ha salido algo de las yemas de mis dedos despotricando contra el Més que un club (¿asociación cuenta como más que club?¿Quizá una comunidad de vecinos?) ha sido siempre desde el más estricto respeto que os tengo a todos. Además no soy violento, soy un anticulé inofensivo. No temáis por vuestra integridad física. Si viviera en Wisconsin quizá ya me habría ventilado a tiros con una Desert Eagle .50 (como la de Vinnie Jones en Snatch) a más de uno. Pero por suerte Charlton Heston no es un noi de la terra y aquí seguramente me ponen algunas trabas para adquirir un arma. Supongo que igual me tendría que graduar la vista para asegurar que donde pongo el ojo pongo la bala y casi que paso de complicarme la vida con los burocratas.
En resumidas cuentas, que nunca se me ha pasado por la cabeza emprender una cruzada para salvar vuestras contaminadas almas blaugranas. Yo sólo disparo dardos blanquiazules para que os cagueis en los pericos un rato (o en mi directamente) y así descargueis vuestra ira acumulada en lugar de mandar a vuestro jefe a la mierda y que este a su vez os mande a vosotros al paro. Venid a mi regazo, pecadores, porque todos somos hermanos y debemos convivir en paz y harmonía. Ademas como respeto a casi todos los culés, a partir de ahora moderaré los comentarios. ¡Me acabais de recortar 10 años de vida!

miércoles, 21 de noviembre de 2007

21 de Noviembre 2007

Después de la octava sesión, del octavo martes y del octavo día de sufrimiento, luego viene la calma. No siempre es así y de hecho no puedo decir que sean momentos de calma, pero teniendo en cuenta cómo de desarrollaron los hechos tras la sétpima ( la sétima que dijeron algunos tras el gol de Mijatovic) desde luego que esta vez si que puedo calificarlo todo como de relax.

Durante la sesión me vinieron ganas de vomitar y empiezo a pensar que de ahora en adelante la cosa va a andar con bastantes dificultades por lo que a vómitos se refiere. Ya les avisé a las enfermeras y me pusieron la medicina bastante más lenta que la última vez. Estuve casi cuatro horas enganchado a la máquina, pero prefiero perder un par de horas más y salir de allí hecho polvo pero por mi propio pie, que no rematadamente cascado. Todavía me quedan cuatro meses más así que no me va de dos horas.

Ahora me encuentro con dolor en el brazo, aunque ni la mitad que hace dos semanas, y tengo la cara hinchada. Estoy inflado como Diego Armando, aunque sin farlopa de por medio. A no ser que alguien me haya metido algo en la bebida. Aunque es una figura que siempre me ha costado darle credibilidad. Ese personaje que se dedica a ir por los garitos regalando drogas a chavales que simplemente se dedican a beber unos inocentes cubatas. ¿Quién es ese altruista? ¿Dónde se esconde ese benefactor de la fiesta? El caso es que a mí tranquilamente pudieron meterme algo en el vaso el sabado pasado en ese local de pjioteros treintañeros que es el Atlantic. Tengo que confesar que nucna había ido a ese garito y bueno para tomarse unos pelotazos con los colegas y hacer un poco el tonto cualquier sitio es válido. Mi amigo Moisés me dijo que hiciera referencia a la juerga del sábado en estas líneas, pero como el antro no merece ni dos palabras por mi parte (aunque tengo que reconocer que no me lo pasé mal y que lo firmo mil veces antes que mi amado A Saco, o ese sucedaneo de nombre que le llamais vosotros, para mi siempre será el A Saco. Si es que soy un romantico) prefiero decir que la mayor parte de los asistentes al cumpleaños de Maria Luisa pillaron una taja considerable y que disfrutaron de lo lindo de la amistad sin mesura.
Volviendo a la cuestión del coloca-drogas-en-cubatas, tengo que decir que yo nunca he tenido la sensación de que me metieran nada en el pelotazo. No creo que haya gente que se dedique sigilosamente a regalar material a jovenes chavales a los que intoxicar con veneno. Es un personaje duro de interpretar, pero alguien tiene que hacerlo. Por eso, por su dureza interpretativa y la carga de violencia mental que puede acarrear para cualquier tio altruista que se preste a realizar esa labor, me cuesta creer que haya gente capacitada para moverse en ese sordido mundo de los coloca-drogas-en-cubatas. Creo que algún día me extenderé más sobre esa actividad.
Lo que ahora me trae loco son mis venas marcadas en el brazo. Empiezo a pensar que no me meten medicina y que me meten algún tipo de líquido que una vez dentro se ilumina y me hace que las venas se me vean a kilómetros de distancia. Creo que si me pusieran en la costa y moviera los antebrazos tranquilamente podría hacer las veces de faro. El faro Moreno. Incluso podría ser una atracción turistica. La nueva atracción de Barcelona. Por si la Sagrada Familia se cae más que nada. Con tanto tunel cualquiera sabe. Desde luego sería una gran pérdida. Lo único que quizá supusiera mi explosión definitiva como atracción turistica. Mi salto a la fama.
Es de los mejores días después que he tenido. No me puedo quejar en absoluto. Hoy he comido como un desesperado todo lo que se me ha pasado por la mente y no he tenido apenas ganas de vomitar y muy poco dolor de barriga. Un lujo, vamos. Y espero que la cosa siga así. Si las cuentas cuadran ya sólo me quedan 8 fatídicos días más de visita al hospital. Ya llevo otros ocho. Estamso en la media parte. Queda la mitad del partido y espero estar a la altura y que ningún capullo me haga una entrada por detrás y me siente mal lo que queda de quimio. Me queda rezar y cuidarme por lo que pueda venir. Cuando todo acabe ya montaremos una super fiesta que hará temblar los cimientos de Ibiza y de lo que se nos ponga por delante. Ese día (lo de día es un decir porque durará todo el finde) no podrá faltar nadie y será recordada como la madre de todos los festivales. Será como el FICI pero en versión recuperación del enfermo Marcos. Ya estoy empezando a planearlo e intentaré juntar a todo dios que se me pase por la mente, a todos los que os preocupais por como me encuentro, a los que me llamais o seguis mi día a día por aquí, a mis compis, a mi gente de A3, a los del futbol, a los nuevos coleguillas de la uni e incluso le diría al sector tonto que abarrota la última fila, que no merecerían ni que les mirara a la cara porque son bastante tontos, pero ese día estaré tan feliz que creo que le daría un beso y le invitaría a un pelotazo incluso a Joan Laporta. O a Messi. Bueno a ese quizá mejor le regalaría un cerebro nuevo porque creo que el suyo no da mucho más de la tabla del 1. Eso sí el notas corre que se las pela con el balón en los pies. Como alguno de nosotros en el equipo. Puros velocistas.

viernes, 16 de noviembre de 2007

16 de Noviembre 2007

Estoy un poco asqueado de todo. Miro hacia delante y todavía veo una larga travesía de 4 meses y medio, en el mejor de los casos, y no sé muy bien cómo los voy a aguantar. No me estoy poniendo en plan mártir ni mucho menos. No me gusta ir de pobrecito ni de víctima, pero la realidad es que estoy muy cansado de toda la mierda que por desgracia me está tocando vivir.
A veces pienso que lo mejor es vivir el día a día sin prestar mucha atención a lo que queda por delante, pero es un verdadero infierno intentar obviar que todavía queda mucho. Sería una buena forma de aprovechar los días que estoy bien y tratar de sufrir lo menos posible en los que estoy mal. El resultado acaba siendo siempre el mismo. Me resigno y me quedo entre dos aguas, medio bien y medio mal. Eso cuando a H no le da por atacarme directo a la barriga o a los brazos. El muy cabrón como se ceba con las extremidades. Debe tener miedo de que le vaya a hacer un corte de mangas o similares. Tranquilo H, que como mucho me cagaré en tu puta madre antes de preguntarte si sigues las retransmisiones de hockey patines en el 33. Eso sí que es un castigo.
Mañana es sabado y me gustaría impartir unas lecciones particulares de cómo se juega a futbol a los afortunados que se acerquen a Brafa para ver a Barcirole. El problema es que aunque a principio de semana me encontraba como una rosa, tanto ajetreo intersemanal me ha hecho llegar al finde un poco en las últimas. No digo que me encuentre mal, pero sí que noto el cansancio de tanto ir y venir, de tanta clase, de tanto trabajo y dedicación. Cómo disfruto lamiéndome las heridas.
Supongo que me animaré y daré unos toquecillos al balón por lo menos unos minutos. De todas formas lo más probable es que perdamos con o sin mi participación, porque no creo que un enfermo vaya a sacarle las castañas del fuego a ningún equipo de futbol. También tengo ganas de probarme y ver cómo reacciona mi cuerpo al esfuerzo físico después de que la última vez me supusiera una semana de dolor en la mayoría de los músculos de mi cuerpo. La doctora me dijo que no tenía nada que ver con eso y que lo más probable es que una pequeña gripe me hubiera dejado semi-KO. Ya veremos cómo termino mañana.
La otra opción es que me limite a hacer de míster con mi nueva vileda en forma de campo de futbol, cortesía del gran Victor al que agradezco enormemente el detalle, y dar unas indicaciones a mis compañeros, que por otro lado ya están cada día más hartos de esas indicaciones. Imagino que si tienen ganas de que vuelva a jugar es para que deje de darles la paliza desde la banda y me limite a arrastrarme por el campo, como ya llevo años haciéndolo, y al igual que hizo Luís Enrique en su última temporada antes de jubilarse. Luis Enrique Martínez y Michael Jeffrey Jordan, dos grandes mitos de mi odio deportivo. No se admiten preguntas al respecto.

jueves, 15 de noviembre de 2007

15 de Noviembre 2007

Después de ver la poca receptividad que ha tenido lo de pedir comentarios en la anterior entrada a los miles de aficionados a este blog, sólo me queda agradecer a los 5 valientes que se han atrevido a dar la cara. Al resto lo único que puedo hacer es compadeceros porque la ira del Señor os alcanzará algún dia. Ezequiel, 25-17.
Esta semana está pasando con mucha actividad universitaria. Muchos trabajos y un par de visitas a la Tv3 que no me han dejado descansar demasiado. Y me planteo si tengo que cuidarme un poco o intentar vivir al máximo por si la vida no es tan larga como todos creemos. Nunca sabes cuando vas a llegar a la meta, así que hacer planes a 30 años vista es algo atrevido. O eso es lo que empiezo a pensar yo.
Es probable que esté condicionado por lo que me está tocando vivir, pero está claro que le puede pasar a cualquiera y el día menos pensado todo se acaba y los planes de futuro o lo que habías dejado para hacer mañana y que te iba a provocar eyaculaciones en forma de aspersor del gusto que te daría, ya no lo podrás hacer. Fuera lo que fuera. Es duro pero es así.
Yo me encuentro bien esta semana. Como la mayoría de semanas que no me medico. Voy haciendo más o menos como si mi vida fuera normal. Con más achaques que cuando estaba sano, pero al ritmo de cualquier otra persona. Lo malo viene la semana que me pinchan, pero de esa hablaré a partir del proximo martes. Ahora toca hablar de otras cosas.
He empezado a pensar si cuando todo esto acabe y H sea historia, tendría que llevar una vida reposada, cuidandome más por ser un ex enfermo o liberarme después del mal trago pasado y vivir la vida loca por si me vuelve a ocurrir un susto de esta índole. Es una decisión dura. La respuesta no la tiene nadie. O si la tengo yo, no tengo ni idea de cual es.
Lo más lógico sería encontrar un punto intermedio. Pero no ir hacia el extremo es bastante difícil, porque siempre tirarás más hacia un lado u otro. O me vuelvo un loco del cuidado del cuerpo y de su buen funcionamiento, o me doy a la bebida entre semana para terminar de destrozar mi riñon, higado e incluso el bazo. ¡El bazo! No te digo más.
Meterse a pensar en estos temas, que por otro lado son a largo plazo y ya hemos apuntado antes que no sirve de nada, es darle vueltas a un tema al que todavía queda bastante para tener que afrontar. Tanto como 4 meses y medio, en el mejor de los casos. El peor no quiero ni pensarlo. De hecho no se contempla. Si hubiera peor, entonces si que no me quedaría más remedio que interiorizar el sabor de la cerveza y hacer de tripas corazón para ventilarme una caja de quintos diaria. Qué bonito suena. Buscar la paz en la cebada. Casi bucólico.

lunes, 12 de noviembre de 2007

12 de Noviembre 2007

Me da en la nariz que la proxima sesión la voy a afrontar con un par de huevos y dispuesto a que me afecte lo mínimo posible. Sé que a estas alturas de semana, cuando todavía quedan 8 días para que tenga que someterme a los deseos de las jeringuillas, lo más fácil es hablar porque tengo una boca con su lengua y unas cuerdas vocales de campeonato. Otra cosa es que me tenga que tragar mis propias palabras a través de mis amigables cuerdas vocales porque me cague encima del miedo.
Esta semana voy a aprovechar que me encuentro a tope y voy a tener que hacer muchisimas cosas tanto de la universidad como en general. Por si luego la que viene no doy pie con bola y me tiro 3 o 4 días sin poder moverme. Y si luego resulta que me encuentro bien pues eso que me llevo. Nunca se sabe. Pero tengo buen presentimiento para el martes que viene. Lástima de que presentimientos no se viva. Bueno Aramís Fuste si, pero tampoco creo que se esté montando en el dolar con su 906.
Hoy he estado pensando que no tengo ni idea del numero exacto de gente que lee estas locuras que día a día escribo. Yo ando muy ligero de dedos y suelto demasiadas chorradas sin pensar. Tengo curiosidad por saber cual es mi publico fiel y poder cuantificar el impacto que tengo en la sociedad, pero como es bastante dificil (no por el numero sino por el hecho en si de contabilizarlos) pues creo que me quedaré con las ganas. Había pensado pedirle a todo el que lea esta entrada que deje un comentario, aunque simplemente sea numerándose o diciendo puta Bar$a (sé que ese recurso fácil ya empieza a cansar, pero hoy tampoco estoy para muchos trotes literarios ni esfuerzos de ingenio). Así que si os hace ilusión numeraros hareis feliz a un pobre enfermo que no encuentra diversión más allá de saberse leído. Qué lastimosa situación la del escritor sin lectores.
También he estado pensando hoy, a raiz de un comentario, que quizá cuando H me haya lamido las botas y agonice su último aliento pidiendo un minuto más de vida (como disfrutaré ese instante) este blog perderá su razón de ser y mi público entregado se quedará huérfano de lecturas en su aburrido trabajo. ¿Qué hará? ¿Mirar páginas guarras? No, esa moda fue en los 90, ahora quizá entren en webs sobre el cambio climático o se dediquen al noble arte del bullying con sus compañeros de curro. Quizá debiera empezar a barruntar la posibilidad de dar rienda suelta a un nuevo blog. Quizá abra un debate sobre si debo o no perforarme la tetilla izquierda y luego mi historia sea llevada a Bollywood. Lástima que los indios nunca sabrán raperar como yo. Por lo menos pillare la panoja por los derechos de autor. O no. Que hay mucho espabilao en el mundillo del celuloide cuando se tratan historias de perforaciones. Qué emotivo es el dolor. Sobre todo cuando no duele.

domingo, 11 de noviembre de 2007

11 de Noviembre 2007

Empiezo a recuperarme minimamente. El dolor de brazos parece que va diciendo bye bye poco a poco y la sensación de tragar saliva con sabor a bilis (tan habitual algunos findes de antaño) ya no está tan presente. Me alivia pensar que ahora tengo 9 días por delante en los que creo que no estaré mal del todo. Por lo menos una semanita de vida normal. Iré a clase. Haré todos los trabajo sque tengo que hacer para la uni. quizá pueda incluso jugar unos minutos con el equipo el sábado. El sueño de cualquier hijo de vecino: llevar una vida normal y aburrida. Con qué poco me conformo. Ni siquiera aspiro a hacer puenting.
Hoy estoy feliz porque he estado revisando los comentarios que algunos de los millones de aficionados que siguen con fervor mis andanzas han dejado en el blog. Creo que ya lo he comenbtado alguna vez, pero hoy voy a repetirlo. Aunque las palabras de ánimo al que las diga le suenen a tonterías (a mí por lo menos me lo parecían cuando era yo el que creía que debía darlas) en el cuerpo del que las recibe tienen mucha repercusión. Parece absurdo, pero a mí por lo menos me reconforta cuando veo que la gente que está cerca de mí, y otros que no lo están tanto, se preocupa y se implica con todo lo que me está pasando. Esas muestras de cercanía y de apoyo te alegran y te dan un soplo de aire en el tunel que tiene que atravesar todo al que se le apagan las luces momentaneamente por cualquier problemilla.
Digo esto porque me gusta ver vuestros comentarios. A todos los que veo normalmente ya os lo agradeceré en persona o en mi casa... hay cerveza para todos. A los que no suelo ver tan a menudo pero me consta que siguen las aventuras y desventuras de Marcos contra el Dr. H (007 power) deciros que también noto vuestro apoyo y que es importante saber que estais ahí y que tenemos que quedar para comer algún día o para que me expliqueis vuestras recientes crea-ciones.

viernes, 9 de noviembre de 2007

9 de Noviembre 2007

Sigo con los brazos inflados y doloridos al máximo. La carnicería ha cobrado más sentido que nunca en su más exacto sentido. Este trabalenguas viene a decir que realmente me han destrozado las venas. Supongo que eso es un daño colateral, pero no veas como duele. Incluso me han dado unas décimas de fiebre. Si es que ya no aguanto nada.
LLevo toda la semana bastante bajo de moral y de fuerzas. La moral se recupera intentando ser fuerte mentalmente y tirando para adelante, pero las fuerzas no sé cómo lograrlo. Ya he decidido colgar las botas durante un tiempo y reducir los esfuerzos físicos a los imprescindibles. Sí, los imprescindibles. Esos y poco más. La cosa no da más de sí.
Luego ya iré viendo el día a día, ya que por lo que vengo experimentando ninguna semana es igual a la anterior. No se puede establecer una pauta de comportamiento. H es impredecible. Además de un autentico cabronazo que me está jodiendo vivo, pero como no sé si esto lo leerán niños en estado de socialización, paso de decir palabrotas porque no quiero que luego sus progenitores pleiteen contra mí por haber influido decisivamente en su pésima educación. ¡Prohibidles ver partidos del Bar$a y ya vereis como los chavales crecen sanos! Yo aunque me cague en la puta de vez en cuando, no sentiré el peso de los remordimentos de conciencia. Vosotros sabréis que hacéis con el futuro de la humanidad. Su educación está en vuestras manos.
Una de las cosas por las que noto que no estoy a tope, es el hecho de estar casi sin ideas y sobre todo sin apenas ganas de escribir. Esa es una señal inequívoca de que algo huele mal en Dinamarca. Aunque esa expresión queda muy lejana para nuestro vocabulario. Prefiero decir que algo apesta. Más breve y mucho más directo. Y continuando con esta rectitud, iré directo al objetivo. No me encuentro fino. La sangría que me han hecho en las venas tiene todas las papeletas, pero de vez en cuando cobra algo de fuerza la posibilidad de que sea mi propia psique la que me está haciendo el avión. Debería conseguir estar más alegre y no venirme abajo, pero es tan difícil.... que no sé si hago una montaña de nada o que realmente tengo delante de mí el K-2. Igual me equivoco de montaña y la mía es el K-GA-2.
Más que cagado lo que estoy es agobiado y sobre todo cansado. Estoy otras muchas cosas, pero para esas hay más días. Hoy me centro en el tema del agobio. Basicamente porque está influyendo de forma decisiva en mi caída de ánimo. Es jodido ver que cada vez estás peor y que todo te empieza a afectar más. Y mentalmente también vas pensando que todo va a más. Y aunque realmente sea así, sé que no debería tener ese tipo de pensamientos. Ya me doy los consejos yo mismo antes de que todo el mundo me los de. ¡No debes pensar eso! Ojalá que pudiera dejar de pensar así y estar tan feliciano como hace un año. Puto 2007. Acábate de una vez y llévate a H.

jueves, 8 de noviembre de 2007

8 de Noviembre 2007

Y al séptimo día el señor vomitó. ¿O era descansó? Bueno, en mi caso como yo no soy un Dios, aunque sé que muchos de vosotros cuando me veis con la pelota en los pies lo creeis (Alberto no te enfades), pues no me tocó descansar cuando llegó el séptimo día. Me tocó vomitar. Por dos veces.
No fue como había imaginado, ya que pensaba que dejaría la firma del zorro sobre las racholas del hospital, pero la enfermera estuvo rápida y me facilitó una palangana muy util, sobre la que descargué con furia el bocata de salchichón que me acababa de meter entre pecho y espalda. Pero qué sensación màs mala. Si las dos últimas sesiones ya las había pasado bastante putas, la del martes pasado se llevó la palma.
Iba tan nervioso y casi con la seguridad de que la potada era una realidad más que una posibilidad, que cuando entré allí, antes de que me pincharan, me entró un yuyu y me subió un irrefrenable impulso desde lo más hondo del estómago, que me hizo salir por piernas en dirección al lavabo. Por suerte no había nadie dentro porque si no hubiera tenido que echar la puerta abajo. Aunque a la hora de la verdad todo fue una falsa alarma. Sólo fue la impresión y los nervios. Volví a mi sillón de tortura y presté mis brazos para que la medicina los hiciera añicos.
Lo siguiente no hace falta ni que lo explique. Después de la primera hora más o menos llevadera, entre sueños e incomodidades, llegó la penúltima bolsa de medicina. Allí todo tomó otra dimensión y mi primera expulsión vía oral fue un hecho. Me repuse como pude y cuando ya estaba a punto de terminar la última bolsa, volvió a suceder. Es que es criminal la última bolsa de medicina. La de color naranja. Esa simboliza pota en estado puro. Y así fue.
Prefiero no seguir recordando este amargo momento porque la bilis se mezcla en estos instantes con mi aliento y paso de rememorar malos tragos. Además, por lo visto no me pincharon bien y hoy sí que puedo decir que hicieron una carnicería con mis pobres bracitos. Tengo las venas de los dos brazos reventadas y apenas puedo doblarlos. Según la enfermera que tengo en casa esto se llama flemitis o algo así (hablo de memoria) y me ha provocado incluso algo de fiebre. Por eso supongo que estoy bastante atontaillo estos días. O por lo menos más de lo normal. Ni siquiera he ido a la universidad desde hace tres días. Con lo que eso supone para este periodista entusiasmado que se lo pasa en grande en la mayoría de clases. ¡Quién me iba a decir a mí hace quince años que iba a disfrutar en una clase!