Es lunes y hace una calor infernal. Lo del día de la semana me da un poco igual, porque como no tengo que ir a trabajar pero durante el finde tampoco me voy por ahí, es como si los días de la semana no fueran conmigo. Bueno, este jueves sí. porque me dirán definitivamente el tratamiento, la quimio y los efectos que tendrá. No estoy tranquilo, eso es evidente, pero tampoco estoy tan nervioso como podría parecer. ¡Lo que estoy es sudando! Además como lo del cuello no me deja afeitarme, pues empiezo a tener una barbaza impresionante y no veas que calor. Creo que me la voy a dejar rollo Bin Laden. Y me compro una Harley. Con lo que me gusta a mi ir recien afeitadito, estoy sufriendo más... ¡Uf!
Anoche me puse a pensar un poco en el tema de los efectos de la quimio. No me preocupa quedarme calvo o estar hecho un piltrafilla sin fuerzas, eso me da igual, pero el tema de la esterilidad es otro asunto. Eso sí que poco a poco se va haciendo más grande la pelota en mi mente y me voy creando unas pajas mentales que ya sé que no llevan a ninguna parte, pero que se generan por sí solas. Son autosuficientes en mi interior y se reproducen más rápido que los gremlins. El temor que siempre había tenido de que no pudiera tener hijos y ser un padrazo y llevar a mis críos a ver al espanyol junto con su tío, o apuntarlos a un equipo, o lo que sea, pero ir con ellos de aquí para allá y tener la bonita experiencia de crear un ser y luego educarlo para que sea buena persona, ese temor se empieza a materializar. Ya sé que puede que sea temporal y que si hago una donación de semen antes, no habrá problema en que inseminen el óvulo de Inma en una clínica de inseminación artificial en lugar de en nuestra cama, como mandan los cánones. Pero igualmente tengo miedo de quedarme completamente estéril. Creo que el jueves, ése va a ser uno de los puntos que primero tocaremos con la doctora.
La paternidad es bonita. Tiene que ser alucinante ir enseñándole cosas a una personita tan pequeña, que todo lo va absorviendo y que pone caras raras cuando los mayores le miran gesticulando en exceso. Que te lo digan a ti con María, ¿no Marta? Esforzarse en que aprenda unos valores y que se comporte como una buena persona en el mundo. Creo que eso es lo que más me llama de ser padre. Eso, y saber que ha nacido del fruto del amor entre dos personas. Si es que soy un romantico. Tampoco quiero filosofar demasiado con tantos y tantos temas que podrían llenar un par de blogs más, porque en principio empecé a escribir esto para ir explicando la evolución de la enfermedad y veo que ultimanente hablo más de lo que se me pasa por la cabeza que del amigo Hodgkin. Seguro que es culé el Hodgkin. Si es que no hay ni uno bueno.