lunes, 22 de octubre de 2007

22 de Octubre 2007

A menos de 24 horas para volver a darme la quimio, es la vez que más tranquilo me encuentro el día de antes. Y ya era hora. No digo que esté tan relajado que me vaya a cagar encima por un exceso de relajación que acabe repercutiendo al esfinter, pero sin duda habría que cuestinarle a esta preciada parte de mi anatomía si alguna vez se había sentido tan cercano al carma como a día de hoy. Es extraordinario.
Si logro salvar la diarrea de mi ropa interior, podré ir al hospital mañana y ponerme a prueba. Porque esta vez tengo ganas de probarme y ver si yendo un poco más tranquilo que de costumbre, los resultados son mejores, iguales o peores. Sería la leche que fueran peores, por lo que esa opción está descartada. La lógica me dice que serán mejores o iguales. Espero que sean mejores y esta semana, la sexta en cuestión, sea el inicio de un periodo de control de esfínteres y por ende, de mi estado físico.
Si consigo controlar mis miedos y temores varios en forma detembleques previos a la quimio, seguro que me encontraré mejor. La última vez tuvieron que parar el tratamiento a medias porque los vómitos ya estaban practicamente saliendo por mi boca. Tuvieron que pincharme algo (me aseguraron que no era la antirábica ya que creían que por lo menos esa enfermedad no la tengo) y me dejaron descansar un poco. Reanudaron la quimio a menor velocidad y aquí paz y después gloria. Para casa que ya es hora.
Y es que nunca he hablado de la cantidad de horas que me paso en el hospital cada vez que voy. Es criminal. Sabes a la hora que llegas, pero no a la que te irás. Una vez que entras en el hospital, más te vale hacerte a la idea de que es Gran Hermano y sacarte el reloj, porque de lo contrario te desesperas, porque las horas pasan y pasan y allí nadie se apiada de ti, ni de tu alma. Las cosas de palacio van despacio, dicen. Y allí deben ser todos de la aristocrácia. Supongo.
No se si tendrán los resultados del TAC que me hice el otro día. Sería una buena noticia que los resultados mostraran una evolución positiva de la enfermedad. A ver si ha remitido un poco. Aunque yo me hago a la idea de que no. Por si acaso, más que nada. Aunque supongo que hasta el final del tratamiento no se notará su efecto. Tampoco estoy muy informado de si debe ir remitiendo poco a poco o si será al final que pegará el bajón definitivo. Mañana me informaré y ya transmitiré mis recien adquiridos conocimientos. Qué bonito es compartir mi sabiduría con vosotros. Sé que algún día me lo agradecerreis. Cuando seais mayores. Si puede ser vía transferencia bancaria mejor. O en carnes, en el caso de ellas. Me gusta mucho el entrecot. Muy hecho.