miércoles, 26 de marzo de 2008

26 de Marzo 2008

Hay días que son movidos y te los comes sin darte cuenta. Hoy ha sido uno de esos. He tenido dos exámenes, he ido y venido de la uni, me han llamado de la mutua para que les envíe un informe del hospital, tengo que llamar al hospital y otro día ir a buscar el informe para enviarlo, me han llamado de mi anterior curro por si ya estaba bien para volver, luego he llamado a mi exjefe para decirle que me habían llamado y explicarle que todavía no estoy a tope. En fin, que he estado estresado al máximo y mi pobre cuerpo se resiente.
Aunque si soy sincero conmigo mismo la verdad es que cuando estoy así de ocupado, de liado sin pensar mucho se me pasa el día y los dolores no están tan presentes como si me tiro todo el día tumbado en el sofá lamiéndome las heridas. La putada es que cuando no tengo obligaciones me cuesta mucho arranacarme para no estar tirado sin hacer nada, pero es porque las fuerzas no dan más de sí y es muy duro intentar siempre buscar fuerzas donde no las hay.
Quizá ando un poco hipocondríaco como dice David, pero no tengo buenas sensaciones. Puede que sea pesimismo injustificado, es probable, pero hasta que no tenga los resultados sobre la mesa no seré nadie. Me estoy dando cuenta de que soy un resultadista. Soy un Capello cualquiera¡¡¡ Esperemos que mi jogo bonito no pase a mejor vida y cuando pueda volver a calzarme las botas pueda meter algún pase de gol decente, que es lo mío. El noble arte de la asistencia. Lo que Magic elevó a la categoría de arte y Jordan jamás supo lo que era. Pero él tenía una linea de bambas. Y aún dudan quién es el mejor de la historia.
Tengo ganas de que llegue el viernes y me sienta un poquito más libre. Lo mío es liberarme paso a paso. Me voy quitando cadenas de encima a medida que pasan días y me encuentro mejor o la cabeza se va asentando, porque lo que está claro es que ha sido un año muy duro y que no será fácil quitarme de la mente todo lo que me ha pasado (o está pasando) así que también es lógico que no ande muy centrado y con miedos e inseguridades. Trato de verlo desde todos los ángulos posibles y en algunos tiene explicación y en otros no, pero sé que es un proceso lento y eso que hablo de hacerme de nuevo a la vida que tenía antes. a la vida de la gente normal y sana, pues es posible que me cueste un tiempo. El miedo es jodido y tener miedo forma parte de las personas. Igual que la envidia o echarle las culpas al de al lado. Son cosas que hacemos las personas. Y yo tengo miedo porque cabe la posibilidad de que no esté curado todavía. Eso sería un gran palo, pero aunque creo que hay muchas posibilidades de que esté curado del todo... siempre hay un %, aunque sea pequeño, pero existente, de que H resista como buen cabrón que es.

martes, 25 de marzo de 2008

25 de Marzo 2008

Ya ha pasado la Semana Santa y hoy he empezado los exámenes. He estado estudiando todos los días y no he ido a ninguna parte. Tampoco es que me apeteciera demasiado porque no me he encontrado muy fino. Parece ser que se guardaban lo más duro para la despedida y me han roto por completo. Se ve que el bombazo final es de los que te destrozan definitivamente para que los lleves en tus pensamientos mucho tiempo a pesar de que no pases por el hospital.
Supongo que se debe a que ahora ya estoy en las últimas y que no aguanto nada. Las fuerzas escasean y mis pobres venas ya estan más destrozadas que Bagdad. Tengo las manos muy hinchadas y la muñeca izquierda casi no puedo doblarla. Las tres últimas sesiones me las han puesto en la mano izquierda porque ya no había manera de encontrarme las venas penetrables en ninguna parte del cuerpo. Por eso ahora lo acusan, pobrecillas ellas, que han tenido que soportar todo el peso del 2008 en sus cañerías.
Por el resto de cosas tampoco es que ande demasiado espabilado. No sé si es simple pesismismo o miedo a que me digan que la pesadilla no ha terminado, pero estoy dándole vueltas a la cabeza y me duelen algunas partes del cuello y del pecho. No sé si H se ha hecho fuerte de nuevo o no ha acabado de morir. De hecho estoy pensando que necesito que me hagan las pruebas ya porque cada día que pasa me planteo más seriamente si estoy o no definitivamente curado. Es una necesidad imperiosa saber o no si sigo siendo un enfermo o estoy sano como una lechuga.
Sé que la afición me dirá que son paranoias del hombre enfermo y que no tengo que preocuparme, pero me preocupo porque a pesar de que ya he acabado la quimio, no acabo de encontrarme bien. Es pronto, lo sé, y tengo que dejar pasar el tiempo para recuperarme, pero es que tengo tantas ganas de hacer vida normal, de jugar a futbo de salir por ahí hasta que el cuerpo aguante... en fin, que aún me queda esperar a coger el tono físico. Estoy como Ronaldinho, para que nos entendamos, fuera de forma.
Había pensado que me podía pasar que después de toda la tensión y las ganas de acabar, me viniera el bajón mental al hacer la última sesión. No me ha pasado exactamente eso, pero ha sido más que nada porque el bajón ha sido físico. Estoy mucho más cansado que normalmente y me duelen los brazos y las manos más que de costumbre. Esta vez es mental, pese a que también se ha barajado la posibilidad de que me estuviera haciendo el fuerte para aguantar como fuera y que una vez que he llegado a la meta me he desfondado siendo consciente de que ya no hay que hacer más esfuerzos. El problema es que todavía hay que aguantar.
Por lo menos tengo que aguantar hasta que me digan si ya soy una persona sana o un enfermo de por vida. También me ronda por la cabeza la opción de que una vez que te aparece una enfermeda de este tipo existe la posibilidad de que se sea más propenso a que se reproduzcan en otras partes del cuerpo. Ya sé que es una tontería pensarlo, pero en mi situación es fácil pensar tonterías. De hecho es más fácil pensar tonterías que cosas cuerdas. Aunque es probable que eso ya me sucediera antes de H.

martes, 18 de marzo de 2008

18 de Marzo 2008

¡No he llorado! Ha sido un día grande pero las lágrimas no han aparecido por mis ojos verdes, así que eso significa que no he llorado. Tampoco he vomitado, por lo que igual habría que pensar que está todo relacionado y que la mente hace milagros. De hecho hoy me daba igual lo que me pasara. Simplemente quería que me dijeran que estaba bien. Lo malo es que eso no me lo han dicho, pero al menos me han asegurado que durante el siguiente mes voy a estar alejado del hospital. Muy alejado. Bueno, no me han dicho que estoy ni bien ni mal, que esperemos a las siguientes pruebas.
En vistas de que el sector más ultra de la afición anti H ya quiere cerrarme el chiringuito, os voy a poner en aviso que aún estaré escribiendo unos días por aquí. Le he tomado cariño a las puestas de sol que se ven desde esta terraza. Así que como ni mucho menos me encuentro recuperado del todo aún daré un poco más la paliza por estos lugares. De hecho hasta que no me digan esa gran frase que estoy loco por escuchar no voy a estar tranquilo del todo. Por eso supongo que no he llorado, porque aún me siento enfermo. Necesito escuchar: "ya no hay ni rastro de H, estás curado". Y preparad los kleenex para ese día. El 6 de mayo.
Antes habré tenido que pasar 3 pruebas más desde el 16 de abril hasta principios de mayo. Pecata minuta. A esas alturas ya me sentiré casi casi liberado y H no será más que un mal recuerdo, como Koeman en Wembley. O Desailly en Atenas. Uy no, que ese era bueno.
Es muy curioso que no solamente no he potado hoy, algo que no pasaba desde la cuarta sesión, además no me encontrado fatal al llegar a casa. No es que me encontrara como una rosa, pero sí que estaba mucho mejor que los últimos meses. ¿El poder de la mente de nuevo? A ver si al final le quito el puesto a Anthony Blake.
Me sigue doliendo la barriga, pero es algo superable. Espero que mañana ya no sea más que una sombra de hoy y casi pueda irme a correr los 3000 obstáculos. Me mola esa prueba y los pobres etiopes que parece que se romperán un tobillo en el próximo salto. Supongo que aún me costará unos días empezar a tener buenas sensaciones, pero hoy he notado que todo está cambiando. Las señales me han acompañado todo el día. Yo mismo estaba distinto. Le he dicho casi hasta a la de la limpieza que era mi útimo día. Sólo me ha faltado coger un megáfono. Quizá en la siguiente visita.
Ya he avisado que el final definitivo lo marcarán las palabras de la doctora, pero voy a vivir este mes como el reencuentro con la vida de las personas normales. Hoy me despido del mundo de los enfermos, o esa es mi intención, aunque sepa que mi adiós definitivo no seré yo el que lo marque, sinó los resultados del 6 de mayo.
Para los que temáis por mi adiós al mundillo de los blogs, podeis respirar tranquilos porque el tito Marcos tiene en mente una nueva creación para satisfacer vuestra ansia de letras. No tengo muy claro si hacer un nuevo blog donde meta caña en plan literatura y cuelgue las cosillas que vaya escribiendo: cuentos, poemas y adelantos o ideas sobre las novelas con las que ando liado, o seguir en la línea de este y escribir un poco sobre todo lo que se me pase por la cabeza intentado sacarle punta a lo que sea. Ambos me dan miedo porque si no tienes nada específico que decir es fácil que la gente se aburra de lo que escribes. Me gusta que me lean y no me molaría que me dejarais sólo con el teclado y mis ganas de beberme un ballantine's. Así que dejo en vuestras manos el futuro de un nuevo blog. Se aceptan votaciones o sugerencias, pero ya sabéis que sobre todo me muevo entra las dos opciones que os he dicho.
Esto es todo por hoy. Tengo que irme porque dentro de 7 días tengo el primer examen pero no me apetece nada estudiar, pese a la fama de empollón que me he granjeado. De momento ya tengo una aprobada con un 7'5 y otra que no tengo que ir al examen y el profe me ha dicho que no preocupe que voy bien. Espero que sea no preocupación porque tengo notable, porque como me limite al aprobado menuda gracia. Es lo que tenemos los empollones, que nos irritamos con los aprobados.
Hay otra asignatura que ya tengo un 4'5 antes de hacer el examen, así que sacando un 2 ya aprobaría. Es evidente que si le doy caña sería muy lindo (de nuevo otro excelente vocablo) sacar buena nota en una asignatura que es todo teoría. Ya se verá.

lunes, 17 de marzo de 2008

17 de Marzo 2008

¡Alegraos por mí! Mañana es el gran día. Mañana diré bye bye a las agujas en mis brazos y por fin empezaré a considerarme una persona como el resto. Aunque hoy estaba pensándolo y pese a que parece que casi sea normal un cáncer o un tumor o enfermedades de este tipo que cada día escuchamos y las vemos a lo lejos, es jodido lo que me ha pasado. Muy jodido. Suerte que ya esta haciendo la maleta H y espero que no vuelva más.
Lo que me queda de vida seré una persona que ha estado enfermo. Eso me acompañará siempre y supongo que esta experiencia me hará afrontar la vida de otra forma. No sé cómo la voy a afrontar a partir de ahora, si voy a vivir todos los días como si pudiera ser el último o si voy a cuidarme para poder estar el máximo tiempo posible en el mundo de los vivos. No tengo ni idea. Ya se irá viendo a medida que los días vayan pasando.
De momento sé que hoy estoy con energía. Nervioso, pero con energía y fuerza. Muchas ganas de ir mañana al hospital y ventilarme a esta puñetera enfermedad que me ha hecho la vida imposible durante un año. No recuerdo cuando fue la última vez en la que me encontré bien de verdad. Plenamente al 100%. O cuándo jugué el último partido de fútbol. Poco a poco iré recuperando sensaciones y actividades.
No sé si hoy podré dormir mucho. Sé que mañana vomitaré, pero eso ya no me importa. Seguramente echaré las potas saludando al tendido, feliz y contento porque ya me queda poco en el convento (bonito pareado). Y menos mal que me queda poco, porque de lo contrario mis brazos se iban a quedar en nada. Las venas ya son cada vez más inencontrables y para encontrarmelas me hacen unas verdaderas sangrías. No digo que sea por incapacidad, porque la verdad es que las enfermeras me tratan muy bien y se preocupan de hacerme el menor daño posible. Pero igualmente me lo hacen. Aunque no me quejo. Y mañana menos.
Hoy he ido a hacerme el análisis previo y me han hecho un daño que flipas, pero ni lo he notado, El poder de la mente. O de la alegría. Había una enfermera jovencita que no tenía mucha idea. Me ha pinchado con una jeringuilla que nunca la habían utilizado hasta ahora las que me pinchan siempre. No sé si se habrá equivocado, pero el caso es que me ha empezado a hacer otra carnicería de las que me suelen hacer. Esto me ha llevado a pensar que es preferible una carnicera pureta a una joven, porque la otra me hace daño pero ya estoy más o menos acostumbrado, pero si la de hoy me coge a mitad de tratamiento en lugar de al final y sin estar alegre, me hubiera hecho ver las estrellas. Por tanto, si tenéis que elegir entre carnicera joven o pureta, elegid siempre la más mayor aunque la otra esté muy buena. Con el dolor no se juega.
Bueno, resumiendo, que el día 18 de marzo a las 12:30 más o menos espero que os acordéis de mí porque estaré empezando mi última sesión. Y a las 15:00 podéis gritar tan fuerte como podáis porque ya seré libre. Por fin. Ni me lo creo aún. Hasta que no me empiece a encontrar bien del todo dudo que me crea totalmente que la libertad me coge de la mano para salir a pasear. Habrá que ver si se deja tocar algo más que la mano.

viernes, 14 de marzo de 2008

14 de Marzo 2008

Ayer fui a la peluquería. Y no a saludar a la peluquera, precisamente, que puede que eso me acarrerara algún problema matrimonial. Mi visita obedecía a una necesidad de recortar eso que está encima de la cabeza y no es el aura. El pelo. Sí, amiguitos, me ha salido tanto pelo que ha sido necesario gastarme los euros que había recolectado gracias a las altruistas colaboraciones de los lectores para comprar apuntes en la ñuñiversidad, en cortarme las greñas.
Como dato curioso apuntaré que me está saliendo un poco ondulado. No me confundais con Bisbal, tampoco hay que exagerar, pero con lo liso que lo tenía yo antes pues cualquier minimo rizo ya me parece que soy la nueva esperanza blanca de la canción pachanguera española. Quizá me presente a OT 2008. Querer es poder. Habrá que ver si quiero.
Mi estado físico es óptimo. Me encanta el vocablo ÓPTIMO. Nunca lo había pensado, pero mientras lo escribía me he dado cuenta de esa atracción incontrolable que sucede cuando unos ojos se van sin remedio a un canalillo XXL. Pues lo mismo a mí con esa palabra. Me gusta. Pero no es solo por eso que me siento óptimo. Me encuentro con fuerzas físicas y debe ser porque además de encontrarme bien, tengo tantas ganas de acabar con todo esto que hasta me salen fuerzas de donde no las hay ya. El poder de la mente que diría Charles Manson cuando convenció a sus discipulos para que se pelaran a aquellos millonarios.
Por fin he acabado las clases y ahora toca estudiar como un desesperado. Tengo que hacer unas últimas cosillas y luego consagrar los siguientes 10 días de mi vida a empollar a muerte. Definitivamente creo que me pondré gafas de pasta y camisa de cuadros para dar más el pego como empollón. No sé si esa es la indumentaria oficial de los empollones pero a mí me seduce la idea de ser uno de ellos. Es una tribu urbana con tirón. O me hago empollón o culé. Ya se irá viendo la evolución.
Ya estoy casi en el ecuador de la carrera, me he ventilado más de medio curso y contando que el año que viene un trimestre es práctica, casi que me queda poco más de lo que ya he hecho. Me falta menos para tener el mismo estatus que Manuel Campo Vidal. Mítico nombre que inventaron Faemino y Cansado. Porque supongo que debe ser una invención suya, ¿no? Más tarde contruyeron una estatua en su honor y la colocaron entre dos políticos que simulaban un debate.
Sigo emocionado con mi corte de pelo. Hacía casi un año que no me veían el pelo (chiste fácil) por aquellos lugares. Me gusta ir recuperando sensaciones. Parece una tontería, pero algo tan simple es una muestra de que poco a poco voy a ir recuperando mi vida de antes. Ir haciendo todo lo que hacía antes. Aunque sean idioteces sin importancia, la cuestión es sentirse de nuevo una persona como el resto. Ser uno más en el mundo y no el puto elegido al que le ha tocado la piedra en el zapato. Aunque más que una piedra es una autentica roca. Un piedrolo de esos que son capaces de perforarte la planta del pie hasta el tobillo si no los detectas a tiempo en tu zapato. El problema es que las suelas de ahora están tan acolchadas que gracias al confort que te dan las Nike cosidas por niños vietnamitas, producen un bienestar en el pie que te envuelve y ni te das cuenta que un milímetro de tu pie está incómodo. La parte cómoda silencia a la incómoda. Gracias a esas pequeñas manos que hacen milagros en Asia. Y no hablo de los burdeles de pederastas. Esos que son para menores de 14. ¿Se llaman LIGHT esos garitos? Porque las discotecas de menores de 14 se llamaban light, al menos en nuestros tiempos, así que por derivación... Aunque igual ahora las discos light ya no se llaman así y han pasado a llamarse discos para chavales hartos de meterse de todo y de follar, o lo que es lo mismo, para menores de 14. ¡Quién tuviera 14 ahora! Es un decir, evidentemente.
Esto no tenía nada que ver con H. De hecho no tengo ni idea a santo de qué he soltado toda esta parrafada, pero confío que no aburra al personal y se vea reducida la cuota de lectores del blog. Es que cuantos menos seais, a más tocareis para recolectar pasta gansa para la compra furtiva de apuntes en el mercado negro de la Pompeu. De hecho ya he rehusado utilizar la violencia ni intentar dar pena alegando que soy un pobre enfermo en busca de los apuntes que le den un soplo de aire en su maltrecha vida.
Me he estado paseando parte de la tarde de hoy con un montón a de apuntes en busca de una fotocopiadora, pero ninguna funcionaba. Lógico en estas fecha de locura fotocopiadora. Putos estudiantes que no van a clase y el último día le dan caña hasta la saciedad a la tala de árboles para estudiar de algún sitio y que papa y mamá no se nieguen a firmar las notas. A mí como me las firma mi novia, si me suspenden, sé que tengo que fregar durante un mes y ella me las firma encantada. La putada es si traigo más de dos suspendidas, que el acuerdo que se negoció contempla pasar la aspiradora a diario y lavar el lavabo cada dos días. Más me vale estudiar.

miércoles, 12 de marzo de 2008

12 de Marzo 2008

A pesar de que lo lógico sería pensar que una vez que haya hecho la última sesión me sentiré más aliviado, no creo que deje de tener miedo y respeto hacia todo esto hasta que llegue el momento en el que me digan que estoy curado del todo. No hay ningún motivo para temer que si la cosa iba bien hace un par de meses, ahora haya empeorado por la cara. No tiene por qué ir a peor, pero siempre se tiene ese miedo. Por eso sé que la felicidad no será plena hasta que me haga las pruebas que tengo planificadas para abril y me den los resultados satisfactorios y la doctora Carme Pedro me diga que soy libre.
A ver, no nos liemos, que eso no quiere decir que el martes que viene me quite un peso de encima. Es evidente que el martes estaré en una nube, potando pero en una nube, porque no tendré que volver a ver como me machacan las venas. Pero eso no quita que la intranquilidad siga estando. Me habré liberado parcialmente. De la parte engorrosa, por así decirlo, pero no de la preocupante de verdad. Esa es la enfermedad y es la jodida de verdad.
Porque haber pasado un año difícil y estar harto de no valer casi para nada y estar cansado todo el rato, es bastante deprimente, pero superable. Otra cosa es que me dijeran que no estoy curado. Para eso no sé si estaría preparado. Pero como no va a suceder.... ¿o si? El acojonamiento debe ser una de las etapas finales. O al menos en mi caso.
Esa fase de miedo escénico recuerdo que se dio al principio de todo y veo que como todo en este mundo, H también es cíclico. Todo vuelve. Los filósofos y el eterno retorno de Nietszche. ¿Me habrá hecho H ingresar en el olimpo de los filósofos? No creo, porque lo mío más bien es la poesía a lo Rafael de la Guetto. Pero todo es posible.
Mañana es el penúltimo día de clase y voy empezando a ver la luz al final del tunel. Los trabajos poco a poco, y aunque sea a las 3 de la mañana, los voy acabando. Los presento y creo que no me quedan mal. Habrá que ver las notas, pero de momento no voy mal situado, aunque ni de lejos entre los mejores de clase. Ya dije que hay gente muy dedicada en cuerpo y alma. Yo sólo lo estoy en alma, porque mi cuerpo anda todavía peleándose con la carnicera del Hospital del Mar. A ver si recupero las venas y me puedo aplicar un poco más.
Ahora empieza otra labor casi tan importante como la entrega de trabajos: la recopilación de apuntes entre las plumas más aplicadas de clase. Creo que no va a ser tarea fácil. En otros momentos de estudios pretéritos, mi encanto natural me había facilitado la labor, pero ahora voy un poco jodido en ese aspecto porque los que me los podrían dejar estan peor que yo en cuanto a asistencia a clase (y ellos no están enfermos) y los que sí podrían dejármelos he empezado a sondear y como que la peña se hace la sueca (hola Ida). Entonces no sé cómo montármelo. Uno ya me ha dicho que empieza a barajar la idea de ofrecer 30 leuros a algún alma que si no acude a la llamada del altruismo lo haga a la de los billetes. Yo le dije que no creía que la gente llegara a ese extremo, pero a estas alturas de película no descarto nada. Quizá proponga una recolecta entre los lectores del blog. ¡Que entreteneros no es gratis!

martes, 11 de marzo de 2008

11 de Marzo 2008

Estoy en la recta final del tratamiento y de la universidad. Este trimestre se me ha hecho más duro pero a la vez más corto. En teoría no cuadra mucho que haya sido más corto en mis sensaciones (realmente ha durado lo mismo que el otro, 10 semanas) pero que esté muy quemado y con ganas de acabar todo. Supongo que bastante culpa de esas ganas de terminarlo es que al coincidir en el espacio-tiempo con mi otra gran ocupación, es decir, el archiconocido dr.H, una cosa va asociada a la otra y quiera perder de vista a ambos.
Cuando finiquite el trimestre habré finiquitado la mayor putada que me ha pasado hasta el momento. Sé que hay una opinión generalizada que piensa que mi peor momento fue cuando me subí tres veces seguidas en el Dragon Kahn y poté las tres, pero eso simplemente fue que no estaba en forma ni preparado psicológicamente. Lo de ahora ha sido con premeditación y alevosía. Cualquiera sabe cuánto llevaba H tocándome los ganglios. Seguro que bastante. Es el típico que actúa cuando cae la noche. Igual que Kuato. Cuando cae la noche es cuando Kuato se crece....
Tengo la impresión de que al estar tan metido en los líos de la uni, con todo el mogollón de cosas que tengo que hacer estos días antes del viernes y como no me encuentro mal del todo, estos días no voy a pensar mucho en la cuenta atrás. Sólo cuando me pase por aquí y comparta el amanecer con mi amigo David, que empiezo a pensar que es el único lector. Al abrir los ojos y pensar en estas líneas sabrás que hay un tío a punto de abandonar el colectivo de enfermos. Ahora tendré que mirar en cual me adscribo. Yo no puedo estar sin formar parte de un grupo. El sentimiento gremial me absorve. Quizá me infiltre en la culerada. Aunque mejor me lo repienso.
Mi mente lleva rato pensando que tenía que hacer algo, que una cosa me daba vueltas por la testa pero la h eolvidado. No logro recordar qué es. Puta quimio que me ha destrozado hasta las neuronas. Es lo bueno de haber ingerido tantos fármacos, que la culpa siempre se le puede achacar a la quimio. Si estoy más gordo, es la quimio, que me infla. Si cuando vuelva a tocar el balón no doy pie con bola y me convierto en el peor del equipo, culpa de la quimio que me ha destrozado el empeine. Si a la que me bebo dos pelotazos ya voy arrastrándome por los suelos como un borracho sin remedio, es que la quimio me ha restado la capacidad de ingerir alcohol en grandes dosis. Aunque yo nunca fui de esos. Creo. Porque no recuerdo haber estado noches enteras parado sin parar de beber en un bar. Claro que sí recuerdo días con dolor de cabeza y amnesia.
Esto me lleva a pensar que cuando me recupere la celebración se tendrá que materializar en forma de fiesta inacabable. Es probable que ese día me beba algún que otro cubata. No es seguro, pero me da la sensación que sí. Para olvidar el mal trago. Qué bonito me ha quedado relacionar el alcohol, los tragos y lo mal que lo he pasado. Si es que el que nace para juntador de palabras las cuadra hasta desde el water. Lo que no quiere decir que esté escribiendo con el portatil mientras hago de vientre. Sabeis que él nunca lo haría. tengo demasiada clase para escribir cagando. Aunque otra cosa es escribir mientras te estás cagando.
Hoy me despido de forma breve. Hasta mañana. Los motivos me los callo.

lunes, 10 de marzo de 2008

10 de Marzo 2008

No estaba muerto. pero tampoco de parranda. El caso es que ya estoy por aquí de nuevo. Estaba liado con las elecciones y pensando a quién iba a votar. Dado mi gusto por las minorías os podéis imaginar que a los que he votado ni siquiera salen en los cómputos de resultados. Pobretes. Quizá otro año les vaya mejor. Igual me tendré que meter en el partido para ver si damos un vuelco a la política.
Como muchos de vosotros sabéis, el día 18 de marzo es mi última cita ineludible con mis amigas las enfermeras del Hospital del Mar. Qué emoción y qué alboroto, otro perrito piloto y seré libre. Yo y mis brazos. ¿O mis brazos y yo? Casi que mejor voy yo primero que tal como están de cascados los pobres, si van ellos primero a saber donde acabamos ellos y yo. Mejor yo pongo la cordura y dirijo sus pasos y los míos. Que ser perico y votar a partidos apestados por el electorado no quiere decir que no tenga criterio. Aunque muchos piensen lo contrario.
Al leer eso del día 18, algunos de vosotros habréis caído rápido en que mañana me quedará sólo 1 semana para finiquitar toda esta puñetera pesadilla. Sé que otros, los que usáis el reloj calculadora para algo más que para mirar la hora, no habéis caído en ello, pero tranquilos que cada uno tiene lo suyo. Estoy tan aliviado ya que casi ni me lo creo. Había pensado mucho en ese gran día y pensaba que lloraría. Creo que una vez ya expliqué que una mujer que hace ya unos meses se estaba dando su última sesión se puso a llorar y me llegó al alma. Ahí pensé que yo también lloraría. A día de hoy no lo tengo tan claro. No sé si es que mi corazón se ha hecho de piedra a base de tanto fármaco o que como todavía faltan unos días me hago el chulito, pero luego ya se verá...
El otro día una amiga de Inma me dijo que seguro que lloraría. Yo soy un tío muy sensible, ya lo sabéis todos, y mis brotes de violencia futbolística son unicamente por culpa del tratamiento, así que igual lloro. Se aceptan apuestas y/o sugerencias. Formas distintas de llorar o de celebrar el fin de una época negra. Lo que es seguro es que a mí nunca me había dado yuyu que me pincharan, pero ahora veo una jeringuilla y me cago como un cagao (me encanta la evidencia pero es que las únicas comparaciones que me salían eran con maricas y niñatas) Desde aquí mi apoyo incondicional al sector de niñatas y a la planta gay de El Corte Inglés.
No sé por qué dejé de escribir en el blog. Me lo paso bien diciendo chorradas sin sentido y liberando la mente. Además me consta que hay un sector de población que después de levantarse, mear y lavarse los dientes, lo primero que hace por la mañana es leerme. Bueno, lo primero que hacía porque supongo que no se habrá tirado 2 meses leyendo cada día el mismo post. Para todos ellos, altos, bajos, grandes y pequeños, seguidores del Messi-as o del Dios Tamudo, os dedico estas líneas de liberación que me son insuficientes para expresar el peso que me quito de encima dentro de unos días.
Es probable que me haga muy pesado estos últimos días dando la brasa con la cuenta atrás, pero es que no dejo de pensarlo. Pese a toda la faena que tengo de la uni. Quieren que reviente de todos los trabajos que hemos hecho en pocos días. Anoche estuvimos haciendo un periódico de las elecciones y como yo soy el más chulo y el más listo pues venga, quise escribir más que nadie. Se ve que debieron verme cara de flipao y me decían que sí a todo. Me acabé cascando tres artículos distintos. Y como era de preveer, fui con el tiempo pisándome los talones. Iba pilladísimo. Teníamos que cerrar el periódico a las 2 de la mañana, y a las 2 menos cuarto el listillo aglutinador empezaba a escribir una columna de opinión extra, mi tercera pieza, que quizá me debería haber ahorrado, pero cuando se trata de escribir me ciego. Al final no quedó mal del todo, pese a haber escrito esto último en 15 minutos. Cuando me pasen el pdf del periódico, y si sé colgarlo, lo pondré aquí para que podáis leerlo. Si es que hay algún interesado claro.
Por lo demás, estas semanas que he pasado sin escribir me he encontrado en mi línea: vomitando cuando me ponían la quimio, con los brazos hinchados y doloridos y rezándo para que el tiempo pasara rápido. Parece que mis plegarias han sido escuchadas. Aunque eso lo digo ahora, miro para atrás y digo: joder parece que fue ayer. Mejor dicho, eso me lo dicen todos, pero yo sé que no fue ayer. Fue hace exactamente 8 meses. Mi cuerpo da fe de ello. Pero para fe la que he tenido yo, que mi trabajo me ha costado mantenerla. Suerte que las fuerzas van y vienen, pero sobre todo vienen porque si sólo se fueran y no volvieran a saber donde estaría en estos momentos. Quizá en Tailandia con el Dani y la Vane, prostituyéndome en un burdel junto a niñas de 10 años. Prostituyéndome yo, ¡eh! que ellos están de vacaciones.En todo caso ellos serían los paganinis, que para eso son turistas. Si lo leéis, un besazo para vosotros esteis donde esteis. Pero vaya, que se me hace difícil pensar que vayan a meterse en la intenné para mirar mi blog. Cosas más raras se han visto.
Para estar desentrenado creo que ya he escrito bastante. A ver si ahora mantengo el ritmo. Nos vemos pronto muchachada¡¡¡