Me pongo a escribir estas lineas con fervor de escritor novel y se me plantean dos grandes temas sobre los que extenderme. Como no tengo muy claro cual de los dos es más importante para que la paz mundial se asiente y el cambio climático se tranquilice, he decidido que voy a exponerlos ambos. Dada su tremenda importancia y al encontrarme hoy más o menos decentemente, creo que el tema médico va a pasar a un segundo plano y en el texto del finde se debatirán otra clase de asuntos.
En primer lugar, debo confesar que desde el anterior texto donde se dió entrada a la figura del coloca-drogas-en-cubatas he estado meditando sobre él. Las averiguaciones que he realizado como periodista de investigación que me considero, van encaminadas a dar con un perfil de ese personaje para advertir a los miles de chavales, a nuestros propios hijos o vecinos en edad adolescente y/o adultescente, del peligro de semejante terrorista de las juergas. Es una persona que puede arruinarte la diversión en cualquier momento ya que sin tener que pagar un euro, te va a meter una o varias pastillas en tu copa (me encanta la expresión copa, tomar una copa, la última copa, en este garito con la entrada dan dos copas...) y te va a hacer entrar en un estado de extasis sin parangón. La finalidad del individuo se desconoce todavía. Se cree, según corrientes de estudio abiertas en USA, que la vestimenta sórdida del personaje: abrigo negro de paño que le llega hasta la rodilla, barba de varios días, gafas oscuras dentro del garito en cuestión, pantalones de pitillo y una braga para proteger el cuello, tiene mucho que ver con su actitud callada y altruista de promover la exaltación de los festivales en el más absoluto silencio. Lo que no se entiende es que llevando esa cantidad de ropa encima, al pollo no se le derritan las pirulas antes de volcarlas en cubatas ajenos. Desde luego que no me lo imaginaba así y supongo que por eso no he visto nunca ninguno en ninguna discoteca. Yo estaba pendiente de la gente con otras pintas y no he prestado atención a un notas con abrigo de paño hasta la rodilla que mete premios en cubatas. A partir de ahora me fijaré en esa descripción a ver si encuentro al benefactor.
Sé que este tema no tenía ni puta gracia y que además me ha ocupado bastante así que puede que muchos de vosotros no hayais llegado a esta altura del texto. Si es así, que sepais que os desheredo. Si todavía leeis, os quiero. Sois los mejores amigos que me he tirado a la cara. Qué fácil es hacer que triunfe la amistad. Una simple lectura y el mundo iría mejor.
El segundo tema que me rondaba hoy por la mente son las acusaciones, infundadas por completo, de un creciente anticulerismo en este blog. Me han llegado quejas por varías vías y no tengo ni idea de cual es el motivo que ha hecho nacer esta corriente de opinión, o donde está el foco que ha promovido este bulo. Una supuesta orientación anticulé. ¿Mía? Supongo que se debe tratar de un malentendido o de una interpretación incorrecta de algún pasaje del autor que ha llevado al equívoco. Sé que me debo a mis fieles lectores, en su mayoría pertenecientes a la culerada, y a los que yo jamás osaría ofender. Yo siempre escribo mis lineas desde la más profunda imparcialidad y en ningún momento se me ha pasado por la mente cambiarle el nombre al blog y borrar Yo vs H para poner Yo contra el dr.culé. ¡Niego la mayor! Podéis estar tranquilos porque si alguna vez ha salido algo de las yemas de mis dedos despotricando contra el Més que un club (¿asociación cuenta como más que club?¿Quizá una comunidad de vecinos?) ha sido siempre desde el más estricto respeto que os tengo a todos. Además no soy violento, soy un anticulé inofensivo. No temáis por vuestra integridad física. Si viviera en Wisconsin quizá ya me habría ventilado a tiros con una Desert Eagle .50 (como la de Vinnie Jones en Snatch) a más de uno. Pero por suerte Charlton Heston no es un noi de la terra y aquí seguramente me ponen algunas trabas para adquirir un arma. Supongo que igual me tendría que graduar la vista para asegurar que donde pongo el ojo pongo la bala y casi que paso de complicarme la vida con los burocratas.
En resumidas cuentas, que nunca se me ha pasado por la cabeza emprender una cruzada para salvar vuestras contaminadas almas blaugranas. Yo sólo disparo dardos blanquiazules para que os cagueis en los pericos un rato (o en mi directamente) y así descargueis vuestra ira acumulada en lugar de mandar a vuestro jefe a la mierda y que este a su vez os mande a vosotros al paro. Venid a mi regazo, pecadores, porque todos somos hermanos y debemos convivir en paz y harmonía. Ademas como respeto a casi todos los culés, a partir de ahora moderaré los comentarios. ¡Me acabais de recortar 10 años de vida!