lunes, 21 de abril de 2008

21 de Abril 2008

Estoy en un punto donde creo que ahora no voy ni hacia adelante ni hacia atrás. Como si hubiera mejorado mucho de golpe pero me encontrara estancado. Supongo que es lógico que de encontrarme fatal, pasara a encontrarme un poco mejor y yo lo considerara todo un logro, así que de encontrarme ligeramente bien a encontrarme un pelín mejor no hay tanta diferencia como de encontrarme mal a no encontrarme tan mal. Me estoy liando, pero en resumidad cuentas lo que rpetendo decir es que no siempre los mismos progresos se perciben como si el adelanto fuera el mismo.
Por eso mismo a pesar de estar contento porque no estoy hecho un muerto viviente, ando resignado pensando que la recuperación plena va para largo. Aunque sea apreciable que me encuentro bastante mejor que en lso últimos tiempos, ¡sólo faltaría! el problema ahora es hacerse a la idea de que no va a ser tan fácil como pensaba. Pero todo llega. Y a las pruebas me remito. Qué lejos queda ese 7 de agosto del 2007, cuando empecé en la quimio.
Hoy he ido al hospital a hacerme otra prueba. El miércoles pasado también fui, pero no al Hospital del Mar, así que no fue la misma sensación. Hoy he vuelto a pisar la sala donde me ponían la quimio y he sentido miedo de nuevo. Más que miedo ha sido angustia. No ha sido miedo y asco, y no ha sido en las Vegas,así que estad tranquilos. Simplemente ha sido angustia al escuchar de n uevo los pitidos de las máquinas por donde nos meten los fármacos. Me sube algo ahora mismo por la gargante sólo de escribir estas líneas. Tardaré en poder pensar en ello y no ponerme malo.
Las sensaciones han sido contradictorias. Estaba alegre pero a la vez triste. Sobre todo triste, y es que creo que mi relación con los hospitales y ano volverá a ser nunca la misma. la normalidad con la que puede entrar cualquiera que no ha tenido un percancer grave en un centro hospitalario se pierde cuando tienes que pasar tanto tiempo allí metido. Cuando tienes que sufrir tanto allí dentro. Ya nada es igual. Aunque tampoco pretendo que sea igual. De hecho me da absolutamente igual, yo sólo espero ponerme bien del todo y rezar para que no vuelva a tener que ir a un hospital. Ni por mí ni por nadie a quien quiera, ya sea familia o amigos. Ojalá que sólo tenga que ir al hospital a recoger a mi enfermera favorita si algún día se va en metro a trabajar, cosa bastante improbable, pero nunca se sabe.
Por otro lado aprovecho para anunciar que como cada día escribo menos en este blog dedicado a mi inolvidable H, he decidido abrir otro donde iré escribiendo cosas más alegres, cuentos, literatura, poemas, chorradas y todo lo que se me vaya ocurriendo. En principio lo quiero dedicar a mi vertiente más literata, pero como ya m conocéis de la seriedad al cachondeo en mi no hay mucha diferencia, así que es posible que leáis tonterías de vez en cuando.
La dirección está en la parte derecha, debajo de donde salen los ficheros y mi nombre, pero por si hay algún ciego, os la pongo aquí: www.elescritor10.blogspot.com
Leedme mucho, que a ver si alguna editorial se da cuenta y me ficha.

miércoles, 9 de abril de 2008

9 de Abril 2008

Tengo muchas ganas de que me hagan las pruebas. De que me den los resultados. De recibir la noticia que me quite esta losa de encima. De sentirme libre de verdad. Aunque a veces dejo de pensar en todo eso y es como si pretendiera abstraerme del tiempo. Hacer que no pasara y se detuviera aquí. Quizá es por miedo a que lo que me digan no sea lo que espero encontrar. Desde luego que soy optimista, no tengo motivos para no serlo o para esperar unso resultados desfavorables, pero como ya llevo días comentando y algunos comentarios vuestros también han hecho hincapié, es normal que después de todo siga teniendo miedo.
Por eso a veces quiero que me lohagan todo y olvidarme definitivamente de todo, pero por otro lado como ahora no me ponen quimio y me empiezo a encontrar mejor fisicamente, es como si quisiera que este justo instante en el que me encuentro aquí escribiendo, que no me duele nada y que sé que no me van a maltratar más de momento, no quisiera que se desvaneciera nunca. Está claro que es puro y genuino miedo. Pero habrá que afrontarlo todo. Y rezar para que la cosa no vaya a peor.
También he pensado que me encontraré raro en mi búsqueda de la vida que perdí este pasado año. No creo que me cueste recuperarla, pero el proceso puede ser extraño. Un año da para acostumbrarse mucho, incluso a lo malo, así que conseguir olvidar a H es probable que me cueste. Y cuando lo logre puede que me sea raro vivir sin él. No porque sea peor, al contrario, pero esa mejoría se hará extraña después de haber pasado todo lo que me ha tocado pasar.
Escribo cosas y siento como si estuviera filosofando tonterías sin valor, o me repitiera hasta la saciedad. La cuestión es que por suerte me empiezo a encontrar mejor. Y me voy reencontrando conmigo mismo, que es lo más importante, porque aunque haya cambiado, eso ya se verá, lo que hay dentro de mí sigue siendo lo mismo. Aunque con unas cuantas celulas menos y un habitante expulsado. Jódete H.

domingo, 6 de abril de 2008

6 de Abril 2008

Poco a poco voy encontrando mi sitio en el mundo. No sé si es una nueva vida o rengancharse a una antigua de la que ya casi ni te acordabas, pero que habías echado de menos con todas tus fuerzas. Trato de considerarme plenamente como una persona normal, pero es lógico que todavía me cueste un poco. He pasado mucho. Todavía lo estoy pasando.
Pero tampoco pretendo dramatizar. Soy muy dado a hacer un drama de todo cuando me pongo a escribir y alguna vez me ha pasado que al releer loque escribo por aquí me parece más terrible de lo que realmente ha sido. Con esto no trato de decir que lo esté haciendo aquí es literatura. O quizá es que realmente es cierto que a toro pasado todo se ve más fácil. Espero verlo todo más fácil aún lo más rápido posible.
Mañana vuelvo a la universidad después de una semanita de perrear en casa. No os alarmeis, este perreo no ha sido a costa de Daddy Yanki , eso lo dejo para los regetontos, yo sigo fiel al rap. Ha sio un dejar pasar el tiempo sin hacer nada más que estar en casa con la tranquilidad del que se empieza a encontrar mejor, del que sabe que se está reencontrando a sí mismo. Vuelvo a sentir placer escribiendo y ahora parece que tengo energía para ello. He retomado una novela que tenía a medias y he reescrito la otra que ya tenía acabada. Le he sacado muchos peros a la antigua y he empezado a enviarla a agentes literarios. Uno de ellos me dijo el otro día que se la enviara entera y que lo estudiarían. Supongo que me dirán nones, pero al menos hay que intentarlo. Mientras tanto me divierto escribiendo la segunda. Creo que será más movida que la primera.
Después de una semana sin tocar este blog, me doy cuenta que poco a poco la razón de ser de estas líneas va muriendo en ella misma. Para mi alegría. Porque a medida que se apaga la fuerza que me traía por aquí a escribir lo que sentía, se enciende otra en el día a día que me empuja a vivir más y más. Porque de eso se trata, de sentirse vivo. Y ahora quiero sentirme más vivo que nunca. No dejar pasar el tiempo en ningun momento. Aprovecharlo al máximo y saber que cada instante es único.
Todo el mundo debe pensar que vivir una mala experiencia es reconfortante porque es posible que madures como persona, (aunque evidentemente no sea reconfortante vivir la propia mala experiencia en sí). Yo no sé si he madurado o no, pero sí noto que mi concepción de la vida ha variado ligeramente. No estoy dispuesto a que nada pase por mi lado y no trate de cogerlo. Voy a hacer todo lo posible por aprovechar todo lo que se me acerque, no dejar pasar ni una, no quedarme dormido. Buscar la esencia de todo. Quiero ser feliz todos y cada uno de los días que me quedan de vida.
Ya he pasado demasiados días infelices este año.