Estoy sano. Confirmado. Ayer a eso de las 11 de la mañana más o menos me confirmaron que las pruebas que me habían hecho no indicaban nada malo. No quedaba ni rastro de H. Por fin. Parece que se ha cansado de su pisito durante el último año y pico y ha decidido mudarse. Quizá no podía pagar la hipoteca. Mi cuerpo es terreno de primera calidad. Vendría a ser como Pedralbes. Por eso no ha podido aguantar y se ha largado. Lo único malo es que compadezco al que le vaya a alojar a partir de ahora. Pobre del casero que le de cobijo. No sabe lo que le queda por sufrir para conseguir echarlo.
La doctora me ha dicho que quedan los resultados de la última prueba que me hice, pero que viendo los de las que ya han salido me podía asegurar que estaba curado. Pensaba que me sentiría exultante. Completamente eufórico, pero no es así. Me encuentro triste. Como si me diera por fin el gran bajón. En lugar del gran subidón, tengo la sensación de haber tenido como una liberación y una necesidad de aguantar la respiración que me hace pensar que estoy completamente derrotado. Estoy desganado. Tampoco quiero ponerme melodramático, porque a ver si los que leáis esto vais a pensar que estoy a punto de tirarme por el balcón, no es eso, pero sí que es cierto que puedo decir que es la vez que más desanimado o cabizbajo me encuentro. Y creo que no debería ser así.
Supongo que lo fácil sería pensar que tengo que estar eufórico, saltando de alegría y esas cosas, pero qué va. No sé si también es porque se me junta mucha carga en la uni, la presión de querer sacar buenas notas, de a pesar de que me lo paso bien estudiando, pensar que sólo soy un estudiante y que tengo la vida en tiempo muerto hasta dentro de un año y medio en que acabe la carrera. Quizá me hace pensar que no sólo la enfermedad me ha parado en seco la vida. Quizá también he contribuido yo a frenar la progresión que todo el mundo está teniendo. No sé qué me pasa. Estoy un poco tristón y a la vez irascible. Y me fastidia que siempre se acaba materializando esta irascibilidad en la persona que tengo al lado a todas horas. Me fastidia mucho por ella, porque lo está pasando mal por mi culpa. Y eso no debería ser así.
Creo que no acostumbro a comprotarme de forma egoista, al contrario, creo que intento siempre hacer cosas por los demás y me gusta estar pendiente de los que me importan, pero ahora mismo no me estoy portando así. Estoy demasiado encerrado en mí mismo y no veo el final de todo esto. Me he sumido en un poz más grande del que realmente es. Porque en teoría del tunel ya he salido. Ahora debería empezar a ver al luz y no estar relamiéndome las heridas. En cambio aquí sigo, sin tener la sensación de que nada haya cambiado. Y ya han pasado 24 horas desde las buenas noticias. No sé cuánto me llevará asimilarlo. Leí hace poco en un libro sobre un tío que tuvo cancer que a él le costó 6 horas darse cuenta de que le habían dicho que ya estaba curado. Yo no es que me haya quedado atontado, he asimilado que estoy bien. Lo que no consigo quitarme de encima es esta sensación de que la vida se me ha cortado por la mitad y de que este frenazo me está haciendo daño. No físico, pero sí a nivel de bienestar mental y de felicidad.
No quiero decir que no sea feliz. Tengo motivos suficientes para ser la persona más feliz del mundo, basicamente por lso que me rodean y me quieren. Simplemente por no fallarles a ellos ya sería el tío más alegre de la historia, pero no es éso. No sé que es, pero noto que las cosas no van bien. Como si una losa estuviera sobre mi cabeza y fuera a caerse encima mio a la que menos me lo espero.
Puede que sea simple pesimismo. Como si a pesar de saber que estoy bien todavía tuviera una pequeña sospecha de que la cosa se puede torcer. Para que algo se tuerza sólo hace falta que esté recto, eso es una evidencia, pero hay vidas en las que las cosas se tuercen más facilmente que en otras. espero que la mía sea de las que resisten. De hecho creo que la mía no es de las que tienden a torcerse, pero mi alma no se ha dado cuenta todavía. Supongo que será un proceso largo. Como el de mi recuperación física.
Sigo teniendo partes de mi cuerpo bastante hinchadas. Y no me refiero a la hinchazón que se produce al ver a Jessica Biel ligera de ropa. Las manos y las piernas siguen bastante infladas. Al menos la cara ya va cobrando su forma habitual. Las cejas me empiezan a salir. Y cuando me miro al espejo ya me voy reconociendo más. Ha sido un año de mirar a otro cuando me afeitaba. Y eso se hace duro. Quizá eso también contribuya a mi estado de extrañeza. Estoy como si no estuviera en mí. Como si ahora fuera otro shock recobrar mi vida. Recobrar mi antiguo cuerpo. Mi careto de siempre, que aunque fuera feo es el mío de toda la vida y algo de aprecio siempre le coges.
Hoy me estoy enrollando y tengo la impresión de que podría estar 3 días escribiendo sin parar dándole vueltas a lo mismo. Voy a parar porque además tengo que hacer muchas cosas de la uni. Pero ese es otro problema, mi abatimiento incluso me afecta a la predisposición de hacer lso trabajos que tengo que hacer. Por mucho que me gusten, me suponen una montaña. Y hace unos meses no era así. En fin, que ya seguiré escribiendo.
Celebradlo por mí. ¡Ya no estoy enfermo!
Gracias por leerme.
4 comentarios:
Felicidades por haber echado a H, lo de tu estado de ánimo es normal, yo estoy pasando una época similar, no me esfuerzo en la uni y es porque no tengo claro que quiero hacer cuando termine la carrera.
Creo que tu euforia por haber sanado aparecerá cuando te rodees de amigos. ¿Cuando lo celebramos?
Me alegro un montón!!! Es una gran noticia. Estaba claro q ibas a ganar este partido ;)
Un abrazo!!
Felicidades NEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEENG!! Deja de quejarte y de no cojer el toro por los cuernos, y te habla un experto en esquivarlos, pero ya esta bien de quejarnos, cuando empecemos a hacer lo que nos toca hacer sin remilgos y pasando de hecharle la culpa al ánimo o al tiempo, todo ira mejor... mucho mejor. Un beso ! y aprovecha que te has librao de una buena!
Ni que decir tiene que ahora ya ha pasado lo peor, que te podrías sentir exultante, que podrías correr por el mundo explicando que estás vivo.. aunque lo que explicas, te humaniza aún más. Sé que no he estado en todo este proceso, no por egoísmo, sinó por ignorancia de lo que te ha sucedido y amigo, te aseguro que si lo llego a saber hubiese intentado ayudarte de algún modo. Tan solo me alegro de que la vida, a veces, te da una segunda oportunidad. A tí te la ha dado, eso está claro, pero de lo que de verdad me alegro en un acto, esta vez sí, de puro egoísmo, es de que a mi me ha dado sin saberlo la segunda oportunidad.. y no es otra que la de poder quedar contigo cuando, como y donde quieras para hacernos unas risas.
Un sincerísimo abrazo nº10, tu amigo,
Monty
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