Poco a poco voy encontrando mi sitio en el mundo. No sé si es una nueva vida o rengancharse a una antigua de la que ya casi ni te acordabas, pero que habías echado de menos con todas tus fuerzas. Trato de considerarme plenamente como una persona normal, pero es lógico que todavía me cueste un poco. He pasado mucho. Todavía lo estoy pasando.
Pero tampoco pretendo dramatizar. Soy muy dado a hacer un drama de todo cuando me pongo a escribir y alguna vez me ha pasado que al releer loque escribo por aquí me parece más terrible de lo que realmente ha sido. Con esto no trato de decir que lo esté haciendo aquí es literatura. O quizá es que realmente es cierto que a toro pasado todo se ve más fácil. Espero verlo todo más fácil aún lo más rápido posible.
Mañana vuelvo a la universidad después de una semanita de perrear en casa. No os alarmeis, este perreo no ha sido a costa de Daddy Yanki , eso lo dejo para los regetontos, yo sigo fiel al rap. Ha sio un dejar pasar el tiempo sin hacer nada más que estar en casa con la tranquilidad del que se empieza a encontrar mejor, del que sabe que se está reencontrando a sí mismo. Vuelvo a sentir placer escribiendo y ahora parece que tengo energía para ello. He retomado una novela que tenía a medias y he reescrito la otra que ya tenía acabada. Le he sacado muchos peros a la antigua y he empezado a enviarla a agentes literarios. Uno de ellos me dijo el otro día que se la enviara entera y que lo estudiarían. Supongo que me dirán nones, pero al menos hay que intentarlo. Mientras tanto me divierto escribiendo la segunda. Creo que será más movida que la primera.
Después de una semana sin tocar este blog, me doy cuenta que poco a poco la razón de ser de estas líneas va muriendo en ella misma. Para mi alegría. Porque a medida que se apaga la fuerza que me traía por aquí a escribir lo que sentía, se enciende otra en el día a día que me empuja a vivir más y más. Porque de eso se trata, de sentirse vivo. Y ahora quiero sentirme más vivo que nunca. No dejar pasar el tiempo en ningun momento. Aprovecharlo al máximo y saber que cada instante es único.
Todo el mundo debe pensar que vivir una mala experiencia es reconfortante porque es posible que madures como persona, (aunque evidentemente no sea reconfortante vivir la propia mala experiencia en sí). Yo no sé si he madurado o no, pero sí noto que mi concepción de la vida ha variado ligeramente. No estoy dispuesto a que nada pase por mi lado y no trate de cogerlo. Voy a hacer todo lo posible por aprovechar todo lo que se me acerque, no dejar pasar ni una, no quedarme dormido. Buscar la esencia de todo. Quiero ser feliz todos y cada uno de los días que me quedan de vida.
Ya he pasado demasiados días infelices este año.
2 comentarios:
Y ole!
Hacía mucho tiempo que quería verte así. Hodgkin es historia y como ha dicho Marta, estamos orgullosos de ti, no sólo de cómo has afrontado este via crucis que ha sido la enfermedad sino sobre todo las ganas que tienes de exprimir al máximo la vida. Es el mejor ejemplo para todos de que no merece la pena a veces ensimismarte por cosas pequeñas. Lo importante es...ser consciente de eso y aprovechar las oportunidades que le brindan a cada uno.
Gracias por enseñarnos eso
Me alegro de que por fin empieces a sentirte bien y a sentirte tú mismo.
Un abrazo
JAVI
P.d. si este blog acaba aquí, espero que tardes muy porquito en abrir otro. Es un placer leerte, viejo
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