viernes, 14 de marzo de 2008

14 de Marzo 2008

Ayer fui a la peluquería. Y no a saludar a la peluquera, precisamente, que puede que eso me acarrerara algún problema matrimonial. Mi visita obedecía a una necesidad de recortar eso que está encima de la cabeza y no es el aura. El pelo. Sí, amiguitos, me ha salido tanto pelo que ha sido necesario gastarme los euros que había recolectado gracias a las altruistas colaboraciones de los lectores para comprar apuntes en la ñuñiversidad, en cortarme las greñas.
Como dato curioso apuntaré que me está saliendo un poco ondulado. No me confundais con Bisbal, tampoco hay que exagerar, pero con lo liso que lo tenía yo antes pues cualquier minimo rizo ya me parece que soy la nueva esperanza blanca de la canción pachanguera española. Quizá me presente a OT 2008. Querer es poder. Habrá que ver si quiero.
Mi estado físico es óptimo. Me encanta el vocablo ÓPTIMO. Nunca lo había pensado, pero mientras lo escribía me he dado cuenta de esa atracción incontrolable que sucede cuando unos ojos se van sin remedio a un canalillo XXL. Pues lo mismo a mí con esa palabra. Me gusta. Pero no es solo por eso que me siento óptimo. Me encuentro con fuerzas físicas y debe ser porque además de encontrarme bien, tengo tantas ganas de acabar con todo esto que hasta me salen fuerzas de donde no las hay ya. El poder de la mente que diría Charles Manson cuando convenció a sus discipulos para que se pelaran a aquellos millonarios.
Por fin he acabado las clases y ahora toca estudiar como un desesperado. Tengo que hacer unas últimas cosillas y luego consagrar los siguientes 10 días de mi vida a empollar a muerte. Definitivamente creo que me pondré gafas de pasta y camisa de cuadros para dar más el pego como empollón. No sé si esa es la indumentaria oficial de los empollones pero a mí me seduce la idea de ser uno de ellos. Es una tribu urbana con tirón. O me hago empollón o culé. Ya se irá viendo la evolución.
Ya estoy casi en el ecuador de la carrera, me he ventilado más de medio curso y contando que el año que viene un trimestre es práctica, casi que me queda poco más de lo que ya he hecho. Me falta menos para tener el mismo estatus que Manuel Campo Vidal. Mítico nombre que inventaron Faemino y Cansado. Porque supongo que debe ser una invención suya, ¿no? Más tarde contruyeron una estatua en su honor y la colocaron entre dos políticos que simulaban un debate.
Sigo emocionado con mi corte de pelo. Hacía casi un año que no me veían el pelo (chiste fácil) por aquellos lugares. Me gusta ir recuperando sensaciones. Parece una tontería, pero algo tan simple es una muestra de que poco a poco voy a ir recuperando mi vida de antes. Ir haciendo todo lo que hacía antes. Aunque sean idioteces sin importancia, la cuestión es sentirse de nuevo una persona como el resto. Ser uno más en el mundo y no el puto elegido al que le ha tocado la piedra en el zapato. Aunque más que una piedra es una autentica roca. Un piedrolo de esos que son capaces de perforarte la planta del pie hasta el tobillo si no los detectas a tiempo en tu zapato. El problema es que las suelas de ahora están tan acolchadas que gracias al confort que te dan las Nike cosidas por niños vietnamitas, producen un bienestar en el pie que te envuelve y ni te das cuenta que un milímetro de tu pie está incómodo. La parte cómoda silencia a la incómoda. Gracias a esas pequeñas manos que hacen milagros en Asia. Y no hablo de los burdeles de pederastas. Esos que son para menores de 14. ¿Se llaman LIGHT esos garitos? Porque las discotecas de menores de 14 se llamaban light, al menos en nuestros tiempos, así que por derivación... Aunque igual ahora las discos light ya no se llaman así y han pasado a llamarse discos para chavales hartos de meterse de todo y de follar, o lo que es lo mismo, para menores de 14. ¡Quién tuviera 14 ahora! Es un decir, evidentemente.
Esto no tenía nada que ver con H. De hecho no tengo ni idea a santo de qué he soltado toda esta parrafada, pero confío que no aburra al personal y se vea reducida la cuota de lectores del blog. Es que cuantos menos seais, a más tocareis para recolectar pasta gansa para la compra furtiva de apuntes en el mercado negro de la Pompeu. De hecho ya he rehusado utilizar la violencia ni intentar dar pena alegando que soy un pobre enfermo en busca de los apuntes que le den un soplo de aire en su maltrecha vida.
Me he estado paseando parte de la tarde de hoy con un montón a de apuntes en busca de una fotocopiadora, pero ninguna funcionaba. Lógico en estas fecha de locura fotocopiadora. Putos estudiantes que no van a clase y el último día le dan caña hasta la saciedad a la tala de árboles para estudiar de algún sitio y que papa y mamá no se nieguen a firmar las notas. A mí como me las firma mi novia, si me suspenden, sé que tengo que fregar durante un mes y ella me las firma encantada. La putada es si traigo más de dos suspendidas, que el acuerdo que se negoció contempla pasar la aspiradora a diario y lavar el lavabo cada dos días. Más me vale estudiar.

1 comentario:

David Casas dijo...

Este post es una autentica banalidad....







Me gusta!
Como se nota que estas bien ;P
Un abrazo empollon!