No estaba muerto. pero tampoco de parranda. El caso es que ya estoy por aquí de nuevo. Estaba liado con las elecciones y pensando a quién iba a votar. Dado mi gusto por las minorías os podéis imaginar que a los que he votado ni siquiera salen en los cómputos de resultados. Pobretes. Quizá otro año les vaya mejor. Igual me tendré que meter en el partido para ver si damos un vuelco a la política.
Como muchos de vosotros sabéis, el día 18 de marzo es mi última cita ineludible con mis amigas las enfermeras del Hospital del Mar. Qué emoción y qué alboroto, otro perrito piloto y seré libre. Yo y mis brazos. ¿O mis brazos y yo? Casi que mejor voy yo primero que tal como están de cascados los pobres, si van ellos primero a saber donde acabamos ellos y yo. Mejor yo pongo la cordura y dirijo sus pasos y los míos. Que ser perico y votar a partidos apestados por el electorado no quiere decir que no tenga criterio. Aunque muchos piensen lo contrario.
Al leer eso del día 18, algunos de vosotros habréis caído rápido en que mañana me quedará sólo 1 semana para finiquitar toda esta puñetera pesadilla. Sé que otros, los que usáis el reloj calculadora para algo más que para mirar la hora, no habéis caído en ello, pero tranquilos que cada uno tiene lo suyo. Estoy tan aliviado ya que casi ni me lo creo. Había pensado mucho en ese gran día y pensaba que lloraría. Creo que una vez ya expliqué que una mujer que hace ya unos meses se estaba dando su última sesión se puso a llorar y me llegó al alma. Ahí pensé que yo también lloraría. A día de hoy no lo tengo tan claro. No sé si es que mi corazón se ha hecho de piedra a base de tanto fármaco o que como todavía faltan unos días me hago el chulito, pero luego ya se verá...
El otro día una amiga de Inma me dijo que seguro que lloraría. Yo soy un tío muy sensible, ya lo sabéis todos, y mis brotes de violencia futbolística son unicamente por culpa del tratamiento, así que igual lloro. Se aceptan apuestas y/o sugerencias. Formas distintas de llorar o de celebrar el fin de una época negra. Lo que es seguro es que a mí nunca me había dado yuyu que me pincharan, pero ahora veo una jeringuilla y me cago como un cagao (me encanta la evidencia pero es que las únicas comparaciones que me salían eran con maricas y niñatas) Desde aquí mi apoyo incondicional al sector de niñatas y a la planta gay de El Corte Inglés.
No sé por qué dejé de escribir en el blog. Me lo paso bien diciendo chorradas sin sentido y liberando la mente. Además me consta que hay un sector de población que después de levantarse, mear y lavarse los dientes, lo primero que hace por la mañana es leerme. Bueno, lo primero que hacía porque supongo que no se habrá tirado 2 meses leyendo cada día el mismo post. Para todos ellos, altos, bajos, grandes y pequeños, seguidores del Messi-as o del Dios Tamudo, os dedico estas líneas de liberación que me son insuficientes para expresar el peso que me quito de encima dentro de unos días.
Es probable que me haga muy pesado estos últimos días dando la brasa con la cuenta atrás, pero es que no dejo de pensarlo. Pese a toda la faena que tengo de la uni. Quieren que reviente de todos los trabajos que hemos hecho en pocos días. Anoche estuvimos haciendo un periódico de las elecciones y como yo soy el más chulo y el más listo pues venga, quise escribir más que nadie. Se ve que debieron verme cara de flipao y me decían que sí a todo. Me acabé cascando tres artículos distintos. Y como era de preveer, fui con el tiempo pisándome los talones. Iba pilladísimo. Teníamos que cerrar el periódico a las 2 de la mañana, y a las 2 menos cuarto el listillo aglutinador empezaba a escribir una columna de opinión extra, mi tercera pieza, que quizá me debería haber ahorrado, pero cuando se trata de escribir me ciego. Al final no quedó mal del todo, pese a haber escrito esto último en 15 minutos. Cuando me pasen el pdf del periódico, y si sé colgarlo, lo pondré aquí para que podáis leerlo. Si es que hay algún interesado claro.
Por lo demás, estas semanas que he pasado sin escribir me he encontrado en mi línea: vomitando cuando me ponían la quimio, con los brazos hinchados y doloridos y rezándo para que el tiempo pasara rápido. Parece que mis plegarias han sido escuchadas. Aunque eso lo digo ahora, miro para atrás y digo: joder parece que fue ayer. Mejor dicho, eso me lo dicen todos, pero yo sé que no fue ayer. Fue hace exactamente 8 meses. Mi cuerpo da fe de ello. Pero para fe la que he tenido yo, que mi trabajo me ha costado mantenerla. Suerte que las fuerzas van y vienen, pero sobre todo vienen porque si sólo se fueran y no volvieran a saber donde estaría en estos momentos. Quizá en Tailandia con el Dani y la Vane, prostituyéndome en un burdel junto a niñas de 10 años. Prostituyéndome yo, ¡eh! que ellos están de vacaciones.En todo caso ellos serían los paganinis, que para eso son turistas. Si lo leéis, un besazo para vosotros esteis donde esteis. Pero vaya, que se me hace difícil pensar que vayan a meterse en la intenné para mirar mi blog. Cosas más raras se han visto.
Para estar desentrenado creo que ya he escrito bastante. A ver si ahora mantengo el ritmo. Nos vemos pronto muchachada¡¡¡
1 comentario:
Una semanita tío!
Ya me dirás donde y cuando lo celebramos... animo en el ultimo sprint, que alegría, que alboroto, otro perro Piloto!!!
Ya te veo saliendo con la sonrisa del hospital, con fatiga, pero sonriendo...
Buenos días!
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