Supongo que hacerme ilusiones de que alguno de los cuatro días que me quedan por meterme quimio en el cuerpo se evapore, es más ilusión que realidad. Sé que me quedan cuatro días aún y que todavía tendré suerte si cuando llegue el 18 de marzo no me tienen que seguir metiendo mierda en el cuerpo. Yo rezo cada día (algunas veces en sentido figurado y otras juntando las palmas de las manos y mirando hacia el cielo, como mandan los cánones) para que me cure de una vez por todas y recupere una vida que perdí allá por marzo-abril del año pasado.
Hoy no he tenido que ir a clase y me he tirado todo el día documentándome para una entrevista que tengo que hacer. Hoy me he sentido más periodista, porque a pesar de que ya he hecho alguna que otra entrevista por cortesía de mi querida revista [Ox]ígeno (alguna de ellas mítica, por cierto), esta vez le voy a hacer la entrevista a un peso pesado de la política. Un tema más serio. A ver qué me responde el presidente de Ciutadans, Albert Rivera. No puedo hacerle preguntas chorras, así que me estoy metiendo mucha caña con la política para no meter la pata. Por cierto, si alguien quiere hacerle alguna cuestión a este personaje que lo diga y si pasa el flitro del profesional (en este caso yo) le transmitiré vuestras inquietudes.
En general este trimestre noto que ya he progresado algo desde que llegué a la universidad. Es evidente que nadie se hace periodista en un día y que el proceso puede ser más o menos largo. Por lo menos ya estoy metido en el proceso, como yo quería. Ahora ya es cuestión de ir tachando fases, igual que con la quimio.
De una me quedan dos meses. De otra todavía año y medio. La diferencia es que el proceso de una y otra es bien diferente y mientras con una me dan ganas de vomitar y mi cuerpo se encuentra tan extraño que tranquilamente podría ser el de cualquier muerto viviente, el otro proceso en el que estoy metido me produce tal bienestar que ríete tú de lo que sentí cuando el Bernabeu coronó a Tamudo como campeón de copa por segunda vez. Y yo viéndolo a 30 metros de distancia. Épico.
No puedo decir que haya pasado un mal día. He estado metido de pleno en documentaciones periodísticas y apenas he levantado la cabeza del ordenador, así que tampoco he tenido tiempo de fijarme en si me encontraba mal o en pensar en lo desgraciado de mi situación. Ya he comentado muchas veces que el tener la mente en cosas que te satisfagan es elemental. Lástima que no siempre se logre. El periodismo lo logra en mi caso. Pues a darle caña entonces, que sólo soy un triste estudiante enfermo al que todavía le queda mucho camino por recorrer para llegar a donde quiere llegar. Laboralmente y en lo que a salud se refiere.
1 comentario:
Hello Sr. Periodista!
Ansío que tu esperada, larga y fructífera carrera profesional no te desvincule mucho de tus raices vernedinas. A ver si con esto de tus inmejorables notas vas a pasar a la élite periodística y te nos plantas en Pedralbes!
Por cierto, preguntas para Albert Riera:¿Cual es su postura respecto al nuevo "Pacte Nacional d'Educació"? ¿Está de acuerdo con la privatización de la escuela pública?
Besos guapo (para ti, no para Riera :-))
Publicar un comentario