jueves, 17 de enero de 2008

17 de Enero 2007

La decimosegunda quimio ya es historia. Ya me la han puesto y ahora estoy empezando a sufrir sus consecuencias: dolor de barriga y cierta sensación de angustia. Espero que no dure mucho porque esta vez mi enfermera particular me ha dicho que tiene la sensación de que la cosa va a ir mejor. Ya veremos.
Por lo que a fuerzas mentales se refiere hoy ando mejor que en los últimos tiempos. Todavia me dura el subidón de anoche cuando decidí echarle más huevos al asunto. Hoy he puesto sobre la mesa mi pareja testicular y me ha servido para aguantar con entereza unas dos horas de quimio. Al final he acabado trallando sobre la bolsa que me habían dado por si las moscas. Creo que voy a vomitar en todas las sesiones que me quedan y que los esfuerzos van a ir más bien dirigidos al previo y al post.
Me duele la barriga en este justo momento pero espero que no me dure mucho y mañana pueda estar minimamente decente para ir a clase, porque es importante y no me la quiero perder. Lo más probable es que no ande muy fino y deba campanear como un campeón, pero la intención es lo que cuenta. Lo de ir a cenar el sabado con los coleguillas ya es otro asunto. A ver mi estado físico.
Y es que las cenas de los findes son uno de los puntales que me dan algo de oxígeno en mi vida. Aunque no esté a tope me hace mucho bien bajarme y echarnos unas risas. Y de paso aprender. Como el concepto "enrollarse con alguien por cortesía". Un gran amigo me enseñó el pasado sábado este concepto completamente novedoso para mí. Su significado es evidente pero para los más cortitos voy a extenderme un poco.
Una chica a la que tú no le tirarías la caña en condiciones normales te viene y te lo pone a huevo. Ella es evidente que quiere tema pero a ti ni te va ni te viene. Estás con cero grados. Pero la chica no te cae mal, es más simpatizas con ella, así que decides no decirle que no y te dejas llevar más que nada por tu buena disposición para con ella. Vendría a ser algo así como una acitud cortés, como si fueras un gentleman inglés, pero sin paraguas y bombín. No le niegas el pan a la chica y accedes movido por la cortesía a enrollarte con ella.
La cortesía en el sexo creo que da para mucho y con el tiempo iré desarrollando teorías que todos compartiremos y que incluso podemos llegar a debatir. De momento voy a dejarlo aquí para profundizar más en mi mente. Tampoco me encuentro con ganas de más, que tengo el estómago revuelto y tengo que guardar fuerzas para mañana estar a tope y poder ir a clase. la dura vida del estudiante enfermo.

2 comentarios:

Marta dijo...

¡Este es mi Marcos! cómo he echado de menos tus noticias "blogguisticas".Eres grande y creo que debería decírtelo más a menudo. La verdad es que me siento súper orgullosa de ti,no sólo por tu par de testículos respecto a Hodgkin sino por todo lo que estás consiguiendo en estos tiempos difíciles.
Gracias por hacernos ver que la vida, aunque a veces jodida, merece la pena estrujarla al máximo. Besitos

JaimeRuiz dijo...

Buenas, llevaba sin leerte desde el año pasado, me alegra saber que lo afrontas con fuerzas renovadas, que no decaiga!