Empiezo a recuperarme minimamente. El dolor de brazos parece que va diciendo bye bye poco a poco y la sensación de tragar saliva con sabor a bilis (tan habitual algunos findes de antaño) ya no está tan presente. Me alivia pensar que ahora tengo 9 días por delante en los que creo que no estaré mal del todo. Por lo menos una semanita de vida normal. Iré a clase. Haré todos los trabajo sque tengo que hacer para la uni. quizá pueda incluso jugar unos minutos con el equipo el sábado. El sueño de cualquier hijo de vecino: llevar una vida normal y aburrida. Con qué poco me conformo. Ni siquiera aspiro a hacer puenting.
Hoy estoy feliz porque he estado revisando los comentarios que algunos de los millones de aficionados que siguen con fervor mis andanzas han dejado en el blog. Creo que ya lo he comenbtado alguna vez, pero hoy voy a repetirlo. Aunque las palabras de ánimo al que las diga le suenen a tonterías (a mí por lo menos me lo parecían cuando era yo el que creía que debía darlas) en el cuerpo del que las recibe tienen mucha repercusión. Parece absurdo, pero a mí por lo menos me reconforta cuando veo que la gente que está cerca de mí, y otros que no lo están tanto, se preocupa y se implica con todo lo que me está pasando. Esas muestras de cercanía y de apoyo te alegran y te dan un soplo de aire en el tunel que tiene que atravesar todo al que se le apagan las luces momentaneamente por cualquier problemilla.
Digo esto porque me gusta ver vuestros comentarios. A todos los que veo normalmente ya os lo agradeceré en persona o en mi casa... hay cerveza para todos. A los que no suelo ver tan a menudo pero me consta que siguen las aventuras y desventuras de Marcos contra el Dr. H (007 power) deciros que también noto vuestro apoyo y que es importante saber que estais ahí y que tenemos que quedar para comer algún día o para que me expliqueis vuestras recientes crea-ciones.
1 comentario:
Como dices por aquí leemos todas tus entradas. Espero que tengas ideas para otro blog cuando H sea historia.
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